Un certamen para toda Sor Juana Inés

D. F.
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El teatro, la poesía y los ensayos de la autora novohispana permiten descubrir a una mujer fascinante, que desde su protagonismo en el festival se ofrece como astrónoma, científica o crítica gastronómica

Un certamen para toda Sor Juana Inés

Si hay una nota destacada en la 42 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro ha sido el protagonismo múltiple de Sor Juana Inés de la Cruz (1648-1695), la escritora y pensadora que es toda una referencia de la Nueva España, que ha dado lugar a representaciones teatrales, recitales poéticos, conferencias, exposiciones y reflexiones en torno a su figura, su obra y su tiempo, justo en el año en que México ha sido el país invitado.

Las calles de Almagro se han poblado así de directores, profesores y actores buenos conocedores de la vida y la obra de una mujer que hoy es una referencia cultural ineludible para entender México, el país asentado sobre lo que en su día fue la mayor parte del virreinato de Nueva España.

El director del certamen, Ignacio García, considera que poner el foco sobre la autora de Los empeños de una casa está dentro de «un objetivo mucho más grande, normalizar la presencia de mujeres en el mundo cultural, en el mundo teatral, que por un motivo u otro han sido criticadas y silenciadas».

En este sentido, el máximo responsable del festival almagreño observa que hay una nutrida representación femenina entre las firmas del Siglo de Oro, «pero sin duda, entre las primeras está Sor Juan Inés por su calidad literaria y por su altura poética», con lo que al haber sido elegido México como país invitado, «ella ha sido el mascarón de proa, la imagen del festival y encabezaba un programa en el que había otras trece autoras del Siglo de Oro», enumera.

Al mismo tiempo, dada la variedad de inquietudes e intereses de la propia escritora novohispana, plasmada en cartas, poemas, obras de teatro, composiciones musicales, gastronomía, textos de astronomía y comentarios de todo tipo «hemos podido hacer una visión panorámica como creo que no se ha podido ver en ningún otro lugar del mundo». En este sentido, entiende que la misión del Festival es «revelar un personaje que cuando la gente la descubre queda fascinada por ella, empieza a leer, a estudiar y a interesarse por conocer a alguien con una vida tan apasionante como Sor Juana Inés».

Con una enfoque español, Sor Juana tiene también su atractivo, que García refiere como «una mujer emancipada intelectualmente, empoderada a través del conocimiento, que desde muy niña descubre que no hay mayor placer que el que proporciona la belleza del conocimiento, que empieza a leer y escribir muy pronto, que siente la necesidad de hacer estudios universitarios y que toma la decisión de vivir en un convento porque cree que es el mejor lugar para dedicar su vida al conocimiento».

García entiende que a lo largo del festival se han dado muchos momentos ‘Sor Juana Inés’, todos aquellos en los que la programación ha puesto el foco sobre ella, pero también alguno más inesperado, como «cuando nos dijeron que en la Biblioteca de Almagro los libro de Sor Juana están en préstamo porque la gente los está leyendo y hasta una cajera de un banco me ha dicho que ha leído Primero sueño, yo creo que el impacto que tiene en la gente es el gran momento Sor Juana».

Una muestra del peso de esta autora en la sociedad mexicana actual lo ha plasmado como directora de escena Araceli Rebollo, que el pasado martes estrenó en el Patio Fúcares el espectáculo Finjamos que soy feliz, con la compañía Teatro Clásico MX. Unos días antes, la también profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) compartió mesa con su compatriota Álvaro Cerviño, director de la compañía Carro de Comedias, en una mesa redonda organizada en la pérgola de los jardines del Teatro de la Veleta donde se analizó el enfoque de los más jóvenes en su país sobre el teatro áureo novohispano.

Rebollo, revisa la óptica mexicana sobre el personaje en una conversación con este diario. Así, remarca que «Sor Juana Inés es la primera dramaturga mexicana que reúne en su obra desde los referentes culturales de la Prehispanidad, hasta los de la colonia y consigue hacer la combinación de las dos tradiciones».

Su papel de referente cultural del país, queda refrendado en que su obra se estudia de forma obligatoria por los estudiantes de secundaria. Pero al mismo tiempo, su obra, al igual que la de Juan Ruiz de Alarcón obliga a revisar la visión rupturista de la historia del país a partir de la independencia. Puesto que la época de la colonia «vivió un gran florecimiento cultural y científico», de modo en la corte virreinal se recibían reproducciones de obras de El Bosco y de Velázquez o se estaba al tanto «de las últimas novedades en materia científica y técnica», objeto de interés también para Sor Juana.

La figura de la escritora mexicana también ha sido objeto de atención en las 42 Jornadas de Teatro Clásico, organizadas por la UCLM en el palacio de los Condes de Valdeparaíso, bajo la dirección de Rafael González Cañal. El profesor de la Facultad de Letras, comenta que el ciclo titulado ‘Sor Juana Inés de la Cruz y el teatro novohispano’, sirvió para conocer «una revisión de su biografía, que acaba de salir, de Francisco Ramírez Santacruz».

Los asistentes a las jornadas también dedicaron su tiempo a ir más allá de las cualidades literarias y las reflexiones filosóficas de la autora para adentrarse también en sus estudios astronómicos y científicos, en lo que Rodríguez Cañal describe como «una figura totalmente apasionante».