Las grandes cooperativas dan otro paso en pro de la calidad

A. Criado
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La esencia del 'pacto de Fercam', suscrito en 2016 por los presidentes de las cuatro grandes cooperativas vitivinícolas para el pago de la uva, sigue intacto, pero estas entidades pretenden dar un paso más en pro de la calidad esta vendimia

Las grandes cooperativas dan otro paso en pro de la calidad - Foto: Rueda Villaverde

El ‘pacto de Fercam’, suscrito en el verano de 2016 por los presidentes de las cuatro grandes cooperativas vitivinícolas de la provincia para el pago de la uva, marcó un antes y un después en la apuesta por la calidad del sector. Han pasado tres años y la esencia del acuerdo suscrito por Virgen de las Viñas (Tomelloso), Bodegas Yuntero (Manzanares), Cristo de la Vega (Socuéllamos) y El Progreso (Villarrubia de los Ojos) sigue intacta, aunque las entidades firmantes pretenden dar un paso más con la adopción de nuevas medidas que redunden en una mejora cualitativa de sus vinos. El presidente de la cooperativa y almazara Virgen de las Viñas, Rafael Torres, confirma a La Tribuna que los enólogos están valorando para esta vendimia la inclusión de nuevos parámetros para el pago de la uva, una medida que tendrá que ser aprobada en la asamblea del próximo 11 de agosto y que va ligada al objetivo de la entidad de «potenciar el porcentaje de vino embotellado para lograr un mayor valor añadido en las ventas». Con el sistema de pago vigente se asigna una serie de puntos a la uva recibida en función de su grado, acidez, potasio y glucónico. Teniendo en cuenta la calificación final obtenida, los remolques se abonarán como categoría A (mayor calidad), B o C. A estos cuatro parámetros, la cooperativa Cristo de la Vega añadirá el de la actividad fermentativa, tal y como avanza a este diario su presidente, Juan Carlos Fernández, que calcula que la vendimia dará comienzo este año con la chardonnay entre el 10 y el 15 de agosto. Al igual que sus homólogos, cree que la merma en la producción se situará entre el 20 y el 40 por ciento, aunque subraya que la calidad de la uva será «muy buena». En Bodegas Yuntero, en principio, mantendrán los cuatro parámetros originales acordados en Fercam 2016 para el pago de la uva, aunque la intención de la dirección de la cooperativa manzanareña es incrementar la diferencia de los precios entre categorías, especialmente entre A y C. «No se trata de penalizar al viticultor, sino de primar la calidad, recepcionar la mejor uva posible», subraya su presidente, Felipe Rodríguez, que estima que la campaña dará comienzo entre el 10 y el 15 de agosto con la chardonnay de varias parcelas de la zona de Siles, «un terreno singular en plena sierra». Rodríguez haca hincapié en que la uva viene «muy sana en general», ya que sólo se han registrado episodios aislados de araña roja y amarilla y oidio en algunas parcelas. La producción será menor que en 2018, cuando la cooperativa de Manzanares registró su récord histórico con casi 150 millones de kilos de uva. El objetivo es seguir incrementado el porcentaje de vino embotellado, muy residual aún (un 5% del total), sin descuidar la calidad de los graneles, «botellas de 20.000 litros para Italia y Francia, muchas de ellas elaboradas con la mezcla de variedades que nos piden los clientes». En el Progreso están convencidos de que el futuro pasa por el ‘kilopunto’, una fórmula aplicada ya con éxito en dos de las cooperativas que forman parte del grupo Vidasol (Castillo de Consuegra y Cristo del Prado de Madridejos). Se trata de «una herramienta para medir la calidad de la uva», explica el presidente de la cooperativa de Villarrubia de los Ojos, Jesús Julián Casanova, que avanza que este campaña pretenden «hacer pruebas». El ‘kilopunto’ establece un total de 100 puntos para las seis analíticas que se realizan para valorar la calidad de la uva (podredumbre, PH, potasio, acidez total en tartárico, alcohol probable y actividad fermentativa).  Y en función del total de puntos (mayor calidad cuanta más puntuación), se lleva a cabo la liquidación con los socios. Los normal, indica Casanova, es recibir uvas que se sitúen entre los 70 y los 90 puntos, siendo estas últimas ya de «extraordinaria calidad». Calcula que la merma en la producción será del 30% y también augura una campaña de «mucha calidad».