CRIA recibe más de 150 operaciones de vuelo en tres meses

Hilario L. Muñoz
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El aeropuerto cierra su primer año con la mirada puesta en lograr el vuelo instrumental que atraiga aerolíneas de carga

CRIA recibe más de 150 operaciones de vuelo en tres meses - Foto: Pablo Lorente

El aeropuerto de Ciudad Real cierra en 2019 el primer año desde su reapertura, con tres meses de actividad desde que en septiembre aterrizara un Boeing 737 procedente de Castellón. Han sido unas fechas en las que la infraestructura ha cerrado más de 150 operaciones de vuelo, según información de CRIA, gracias a la aviación ejecutiva y particular. También cuenta con el contrato para que dos empresas empiecen a trabajar en sus pistas. En el futuro queda, sobre todo, el trabajo por atraer aerolíneas dedicadas a los aviones de carga y lograr que otras dos empresas, que han anunciado presencia en la capital, cierren el acuerdo.

De este modo, el responsable de Relaciones Institucionales de la infraestructura, José Fernando Sánchez-Bódalo, apuntó que en tres meses de actividad se puede hablar de «sensaciones» y en cuanto a operaciones hay «más actividad» respecto al periodo anterior a la apertura. «Hay un crecimiento de un 15 o un 20 por ciento más», dijo Sánchez-Bódalo, quien explicó que no ha habido una campaña de promoción para la apertura pero que los usuarios del sector hablan de «satisfacción» al utilizar Ciudad Real para sus vuelos. En este sentido, desde CRIA, la propietaria del aeropuerto, se recuerda que hay usuarios que estaban volando hasta Barajas para luego desplazarse «a las zonas de caza, incluida Sierra Morena».

Desde la empresa se apuntó que no solo hay aviación relacionada con la caza, ya que también se emplea el aeropuerto para «una aviación ejecutiva que es novedosa» respecto a la anterior vez en que estuvo operativo. Se trata de personas que vienen a realizar gestiones a la provincia, Castilla-La Mancha o norte de Andalucía y que hasta ahora utilizaban Madrid para estos vuelos en sus aviones.

Sánchez-Bódalo recordó que estos datos se dan en un aeropuerto que funciona con horario, hasta las 18 horas es su tiempo normal, pero se puede solicitar con 72 horas de antelación que se pueda ampliar para recibir algún vuelo de tipo nocturno o de fin de semana. En este sentido indicó que la infraestructura está destinada «al vuelo visual diurno y nocturno» pero el objetivo es «pasar al instrumental en los próximos meses». Esto es clave para el futuro de la infraestructura, ya que permitirá atraer a una de las líneas de negocio posibles, como son las aerolíneas de carga y que necesitan la confirmación para que a cualquier hora, haya niebla o tormenta, podrá aterrizar un avión. «Para la temporada de caza del año que viene estará operativo y no tardaremos más de tres o seis meses en ponerlo en funcionamiento», dijo Sánchez Bódalo.

La idea, en esa línea de negocio a explotar, es realizar «contratos permanentes con empresas que cargan y que lo hacen con periodicidad» y para ello es necesario confirmar que pueden aterrizar algo que solo se puede hacer «con el vuelo instrumental», asistido desde el aeropuerto cuando no se vean nieblas u otros elementos. Si no aterriza «le cambias la logística completa» porque este tipo de vuelos regulares el avión no vuelve a volar sin carga, sino que se llena en pista.  

 

Empresas. Además de ese futuro comercial, desde el aeropuerto se recordó que en estos tres meses hay dos empresas que se encuentran instaladas en la infraestructura y trabajando. Se trata de HLA, encargada del mantenimiento de aviones, y JAS, que se ocupará del reciclaje de aeronaves. «Para nosotros es alentador que haya empresas aunque todavía necesitamos hacer inversiones para incrementar la capacidad operativa», dijo Sánchez-Bódalo.

Hay que recordar que hay otras dos empresas pendientes de llegar al aeropuerto de Ciudad Real como son Aero Direct Service, que lanzó una oferta de empleo con la que se busca poner en marcha un negocio de aparcamiento de larga estancia que está pendiente de cerrar acuerdos con otras compañías, y Skydweller, empresa que busca la construcción de drones de vuelo perpetuo.

A estos retos, el responsable de Relaciones Institucionales suma la necesidad de conseguir que haya crédito para la propietaria porque, hasta ahora, «todo se está haciendo con recursos propios» y CRIA lleva invertidos unos 90 millones de euros. En este sentido, Sánchez-Bódalo indicó que el vuelo instrumental implicará aumentar gastos pero no tanto como podría ser abrir las 24 horas del día. Por este motivo, el objetivo es ampliar servicios «poco a poco» para acompasar los gastos a «la generación de ingresos». 

 

Instalaciones. El futuro del aeropuerto de Ciudad Real para el año 2020 pasa por ampliar las instalaciones con las que cuenta para trabajar en su futuro industrial. El primer paso para esta misión es construir hangares, que facilite el trabajo de las empresas ya instaladas en el aeropuerto, pero también se incluyen otras iniciativas como un aparcamiento, sin pensar, al menos hasta el 2023 en la posibilidad de que haya vuelos para pasajeros.  «El año que viene, si todo va bien, va a ser un año muy inversor», indicó el responsable de Relaciones Institucionales de CRIA, José Fernando Sánchez-Bódalo.

«El tema de los hangares va a ser inminente», dijo el responsable de Relaciones Institucionales, quien indicó que la previsión es «construir cuatro hangares de forma urgente», aunque se puede llegar a seis de ser necesario. La intención es iniciar las obras en la primavera próxima, pero se alargarán durante todo 2020. «Los hangares son unas obras que van rápido y que se van a utilizar, incluso ya se está cerrando el modelo de financiación», indicó Sánchez-Bódalo, quien apuntó que con estas infraestructuras se puede ampliar la presencia de empresas en la infraestructura.

En lo económico, la previsión, según el modelo de negocio, es que haya 70.000 metros cuadrados de estas instalaciones con 50 millones de euros de inversión en los próximos tres años. «Para el negocio es crítico», dijo Sánchez-Bódalo, quien apuntó a que las empresas de carga necesitan estas instalaciones pero también las de mantenimiento, ya que actualmente en Ciudad Real solo pueden hacer la exterior, la que no implica desmontar ninguna pieza y que se hace en la propia pista.

Una segunda ampliación a realizar para esas líneas de negocio es «la ampliación de la plataforma y un aparcamiento». Se trata de una obra por valor de 10 ó 12 millones de euros cuyo objetivo es favorecer los aparcamientos de larga estancia, una medida que ha sido beneficiosa, por ejemplo para el aeropuerto de Teruel.

Dentro de los planes de la propietaria del aeropuerto no se encuentra realizar ningún tipo de inversión para los vuelos de pasajeros. «Hasta dentro de tres años no nos hemos planteado siquiera comenzar a gestionarlo», indicó el responsable de Relaciones Institucionales. En este sentido, Sánchez-Bódalo apuntó que «es muy importante el tema del AVE» y que si alguna empresa estuviera interesada en lanzarse a la estación de ferrocarril se podría plantear, pero no es algo en lo que esté pensando CRIA. De hecho, Sánchez.Bódalo recordó que cualquier vuelo de pasajeros, «aunque fueran dos al mes», supondría un aumento de costes que la empresa propietaria no se plantea por el momento.

Con estas ideas, desde CRIA plantean que el objetivo es trabajar en un aeropuerto «industrial y de carga», con el recuerdo que «son actividades que generan mucho más empleo y mejor remunerado» que un aeropuerto de vuelos comerciales.