El granizo deja daños de hasta el 30% varias en parcelas

I. Ballestero
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El granizo deja daños de hasta el 30% varias en parcelas - Foto: LT

Asaja lamenta el incremento que costes que supondrá para el agricultor tener que tratar la vid para cicatrizar los daños y evitar que se paralice el desarrollo de la planta.

Fueron apenas unos minutos, pero desde que la nube, muy localizada, se posó sobre el término municipal de Socuéllamos, y menor medida también por la zona de Las Mesas (Cuenca) y Villarrobledo (Albacete), los agricultores que tienen sus cultivos en la localidad supieron que tenían que echar cuentas. En la tarde del martes, el aviso amarillo del día anterior de la Agencia Estatal de Meteorología se convirtió en la localidad socuellamina en una tormenta de granizo que ha provocado daños de entre el 10 y el 30 por ciento en los cultivos de la zona, eminentemente de vid, según las primeras estimaciones realizadas por Asaja, y que obligarán a los agricultores afectados a un desembolso económico extra para tratar de cicatrizar la planta, ya que esos daños pueden paralizar su desarrollo en una época determinante de cara a la próxima vendimia. «Además queda poco margen para actuar y hay que hacerlo rápido si no se quiere perder la planta», aseguró el responsable de Asaja en Socuéllamos, Pedro Alcolea.
La evaluación de los daños debe hacerse aún en profundidad, una tarea que dificulta el hecho de que la tormenta fuera tan localizada. Sin ir más lejos, en los municipios vecinos como Pedro Muñoz y Tomelloso el granizo no hizo acto de presencia, «aunque sí en la zona de Las Mesas y hacia Villarrobledo, donde también golpeó el granizo en los cultivos», indicó Alcolea. El daño, a priori, no es significativo, pero supone un problema para los agricultores afectados por la obligación de realizar tratamientos específicos para tratar de paliar sus efectos en el resto de la planta. «Depende de la zona, porque la tormenta fue muy localizada, se han registrado daños de entre el 10 y el 30 por ciento en las parcelas, que puede parecer una cantidad que no es muy elevada pero se produce en una época importante y que va a obligar a un gran desembolso para los agricultores».
El objetivo de los productores afectados es que ese daño no se extienda al resto de la vid. «Hay que utilizar productos fitosanitarios para hacer que cicatricen los sarmientos que se han visto afectados, porque si no el daño puede extenderse y parar la planta cuando se encuentra en pleno desarrollo, o dar cabida a que entre alguna enfermedad», dijo el responsable de Asaja en Socuéllamos. Además, en estos días en los que se acomete el riego para dar un impulso al desarrollo de la vid de cara a la próxima vendimia, los agricultores miran al cielo con preocupación por la llegada de estos fenómenos, que sacuden de manera localizada el campo de la provincia. «El agua puede venir bien, pero el problema en estas fechas es que no suelen ser lluvias normales y lo que suele pasar es que se presente en forma de tormentas como el otro día, en las que cae mucha cantidad de agua en muy poco tiempo y puede dañar la planta o en las que cae en forma de granizo, como sucedió el martes», finalizó el responsable local de Asaja.