La Junta estima que Fomento tardará al menos tres años en hacer los trámites de la autovía

I. B. / M. L. / A. P.
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Tráfico por la N-401 - Foto: /Fotos Rueda Villaverde

La consejera Elena de la Cruz considera este plazo en el «escenario más optimista» teniendo en cuenta que el Gobierno debe lograr aún la declaración positiva de impacto ambiental

La Consejería de Fomento cree que las obras de la autovía para unir Ciudad Real y Toledo no comenzarán antes de 2019, y eso en el mejor de los escenarios posibles. Así se pronunció la consejera del área, Elena de la Cruz, en una reunión celebrada en Toledo con los miembros de la plataforma ciudadana ‘Autovía Ciudad Real-Toledo ya’, a los que trasladó que la Junta tiene hecha la parte que le corresponde del proyecto en espera de que sea el Ministerio el que realice los trámites pertinentes para el desdoblamiento de la N-401 entre Ciudad Real y Urda, tramo que corresponde al Gobierno central y cuya tramitación previa a las obras podría ocupar «no menos de tres años en el escenario más optimista», según De la Cruz.

El Ministerio de Fomento debe acometer todo lo necesario para la redacción final del proyecto que esquiva los Montes de Toledo y para conseguir la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) favorable a las obras antes de su comienzo, explica la Consejería que estima en tres años el plazo para esos pasos, «según la experiencia en proyectos similares», apuntaron fuentes del Gobierno regional, que se comprometieron ante los miembros de esta plataforma ciudadana a solicitar al Ministerio un estudio de seguridad vial de la N-401 «de manera inmediata», para que el Estado «conozca los puntos y las situaciones de riesgo prioritarias en esta vía y pueda tomar decisiones al respecto» mientras se acometen los trámites.

El trazado actual que se proyecta para la autovía que deberá unir Ciudad Real y Toledo recae sobre dos administraciones distintas: la Consejería de Fomento y el Ministerio de Fomento. Los problemas que presentaba el desdoblamiento íntegro de la N-401 para su conversión en autovía supusieron la puesta en marcha de un plan alternativo que evitara que la nueva infraestructura atravesara los Montes de Toledo, dificultando así su Declaración de Impacto Ambiental. El nuevo trazado está proyectado con el desdoblamiento de la N-401 entre Ciudad Real y Urda, tramo que corresponde al Ministerio de Fomento; y dos desdoblamientos posteriores de la CM-4167 hasta la N-401 en Urda y otro posterior para unir la localidad con Consuegra con la CM-4116. Desde ahí, el trayecto que se usa para terminar de enlazar Ciudad Real con Toledo es el de la Autovía de los Viñedos (CM-42).

Según lo expresado en la reunión de ayer por la Consejería, el proyecto para el desdoblamiento del tramo entre Urda y Consuegra «está en el punto más avanzado que permite el acuerdo con el Ministerio», y debe ser el Gobierno central el que acometa su parte con la puesta en marcha de unos trámites que la Junta estima que pueden tardar «no menos de tres años», un extremo que desde el Ministerio de Ana Pastor no se concretó ayer, emplazándose al día de  hoy para ofrecer una respuesta. Así, la previsión más optimista que maneja el Gobierno regional es que las obras de la autovía no empiecen hasta 2019, por lo menos.

Tras la reunión celebrada ayer en Toledo y en la que en principio iba a estar presente el presidente de la Junta de Comunidades, Emiliano García-Page, el portavoz de la plataforma ciudadana, Enrique Estrada, afirmó que el plazo estipulado por la Junta «es sólo un cálculo», y que en cualquier caso su colectivo «prefiere ser realista y no ilusionarnos con los plazos, pero queremos que la autovía sea una realidad tarde o temprano». Desde la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir) su presidente, Carlos Marín, recordó que la autovía «es una reivindicación de hace 10 o 15 años», y que los tres años expresados ayer por Fomento «serían buenos si se cumplieran, yo los firmaría». Marín, no obstante, recordó que el Estado se encuentra en estos momentos «con un Gobierno en funciones, o sea que el plazo parece poco posible que se pueda cumplir», y reclamó «prudencia y cabeza al reivindicar cosas que puedan modificar y retrasar aún más el proyecto».  



Auditoría de seguridad. En cualquier caso, la Junta se comprometió a pedir al Estado una auditoría «inmediata» de Seguridad Vial para detectar los puntos más comprometidos de la N-401 y tomar actuaciones. Además, De la Cruz afirmó que las de menor calado, como la variante de Fuente el Fresno, que este año aparece en los Presupuestos Generales del Estado con un millón de euros, «no tienen por qué comprometer el futuro desdoblamiento y sí poner solución a los problemas más acuciantes de seguridad vial en los puntos más perniciosos de la carretera».