El atracador de 'el Apaño' firma tres años y medio de cárcel

Pilar Muñoz
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El atracador de ‘el Apaño’ firma tres años y medio de cárcel - Foto: Rueda Villaverde

Admite ante la juez el robo con violencia perpetrado el viernes tras alega una fuerte adicción al alcohol y las drogas. Acaba de salir de prisión cuando cometió el atraco

El alcohol y su «fuerte» adicción a las drogas le han llevado de nuevo  a la cárcel tras protagonizar la tarde del pasado viernes un atraco a mano armada frustrado por la oposición y resistencia que ofreció el empleado del supermercado ‘El Apaño’ ubicado en la avenida Tablas de Daimiel.
C.T., un hombre con una amplio historial delictivo por hechos delictivos de esta naturaleza, admitió ayer ante la juez de Penal 1 el delito de robo con violencia e intimidación que se le imputaba, es decir haber entrado en este establecimiento la tarde del pasado viernes con intención de robar, hecho que se frustró porque el empleado ofreció resistencia. En virtud del reconocimiento expreso de los hechos se rebajó la pena y firmó una condena de tres años y seis meses de cárcel. El acuerdo de conformidad suscrito entre las partes (fiscal y defensa) también recoge un mes de multa a razón de una cuota diaria de cinco euros por el delito de robo con violencia e intimidación y lesiones leves causadas al empleado.
En este sentido, el acusado, que  llevaba una semana en libertad (acababa de salir de prisión), también mostró en un principio, tras ser detenido, su intención de denunciar al empleado por lesiones, ya que también resultó herido, pero se ha concluido que fue en legítima defensa y que por tanto no tenía recorrido.
Ayer, ante la juez reconoció los hechos, atraco a mano armada por «su fuerte adicción al alcohol y las drogas», señalaron a este diario fuentes jurídicas.
De hecho, en prisión estaba en un programa de deshabituación de sustancias tóxicas y ahora estaba pendiente de recibir tratamiento en la UCA (Unidad de Conductas Adictivas).
C. T. entró en el establecimiento comercial sobre las tres de la tarde del viernes esgrimiendo un arma blanca. El empleado no se lo pensó y se enfrentó al ladrón, se defendió y opuso resistencia, resultando herido, recibió un pinchazo al poner en su sitió al atracador, que también sufrió algunas heridas en el forcejeo y enfrentamiento.