Descartan el suicidio: la apuñalaron y tiraron al vacío

Pilar Muñoz
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Descartan el suicidio: la apuñalaron y tiraron al vacío - Foto: Rueda Villaverde

El fiscal cree probado los hechos y pide para los tres acusados nueve años de cárcel que la acusación particular eleva a 14 y las defensa solicitan la absolución

La tesis de la autoagresión por un posible brote psicótico se desvaneció en la última sesión del juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Ciudad Real por las gravísimas lesiones que sufrió una mujer el 29 de noviembre de 2015 en Alcázar de San Juan, adonde se desplazó con cuatro compañeras de un club de alterne de Miguelturra y un hombre que acudió con su vehículo a recogerlas para llevarlas al municipio alcazareño.
Los forenses aseguraron ayer que Rosa Lidia L. habría muerto de no recibir asistencia médica y que  es harto difícil que ella se causara  esas lesiones en el abdomen, tres puñaladas que afectaron al hígado y páncreas, muy dolorosas y no fáciles de inflingirse. «Es muy difícil y muy doloroso causarse esas lesiones», aseveró uno de los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal, quien reiteró que «es muy difícil que se pueda repetir, es decir apuñalarse una vez, otra y otra, aún estando sufriendo un brote psicótico». Llegado a este punto, el especialista puso a modo de ejemplo el harakiri, ritual de suicidio en el que se cuenta con un padrino porque de otro modo no podrían llevar a cabo tamaña acción.
Los informes de los forenses fueron determinantes para las acusaciones que elevaron a definitivas sus conclusiones provisionales.
El fiscal Carlos G. Santorum mantuvo la acusación al considerar probado que los procesados Luis Miguel F. R., Janibel S. C. y Altagracia Mercedes F. P. son autores de un delito de tentativa de homicidio por el que procede imponerles una condena de nueve años de cárcel.
El letrado de la acusación particular eleva la pena a 14 años de prisión al calificar los hechos de asesinato en grado de tentativa.
Los abogados Miguel López y Antonio Sánchez-Toril que defienden a los procesados piden la absolución al considerar que sus clientes son inocentes y sostener que Rosa Lidia L. se autolesionó al sufrir un brote psicótico. El letrado Miguel López refutó los argumentos de las acusaciones afirmando que lo sucedido la madrugada del 29 de noviembre de 2015 carece de coherencia por el comportamiento de Rosa Lidia L. debido al estado mental que sufrió a juicio de las defensas, que basaron sus alegatos en la declaración de los policías y sanitarios que acudieron al lugar tras ser requeridos por los encausados. Miguel López defendió con arrestos y argumentos al encausado tras asegurar que no arrojó por la ventana a la víctima tratando de desmontar lo que ella declaró y exponer sus fundamentos sobre la tesis que sostuvo relativa a una autoagresión. A juicio de López y Sánchez- Toril, la versión de la lesionada carece de credibilidad. Sus clientes no pudieron hacerse con ella y Altagracia Mercedes F. P. intentó socorrerla, sacarle el cuchillo que mantienen que se clavó en el abdomen tres veces.
Sin embargo, las pruebas, los informes forenses dicen lo contrario. Rosa Lidia L. fue agredida tras negarse a hacer de mula (traer droga a España desde Latinoamérica). Se negó, discutieron y Janibel S. C. cogió un cuchillo y le asestó la primera puñalada, cayendo al suelo. Luego entró en escena Altagracia Mercedes que al ver que no estaba muerta le asestó otras dos cuchilladas y finalmente Luis Miguel cargó con ella y la tiró por la ventana de la vivienda un segundo piso.
Las heridas que presentaba, rotura de dos vértebras, son compatibles con una precipitación al vacío desde una altura media, seis o siete metros. El cuerpo cayó a plomo y todo indica que estaba inconsciente o semiconsciente, recalcaron los forenses.
A la vista de estos informes, pruebas y testimonios, el fiscal considera probado que hubo un intento de acabar con la vida de Rosa Lidia L. por un episodio relacionado con el tráfico de drogas. Viajó a Alcázar invitada por Janibel S. C. y su entonces pareja Luis Miguel F. R. y estando en la vivienda escuchó una conversación, le propusieron un trabajo, traer drogas, se negó, hubo una discusión y después la agresión con el cuchillo y el lanzamiento por la ventana.
La acusación particular se adhirió a la exposición del fiscal y añadió en su informe final que la teoría que aducen las defensas se agotó al mes de ocurrir los hechos con los informes de los forenses. La teoría del suicidio cae por su propio peso, agregó tras remarcar que la víctima estuvo en coma y después en una silla de ruedas.
 

Descartan el suicidio: la apuñalaron y tiraron al vacío
Descartan el suicidio: la apuñalaron y tiraron al vacío