PSOE y PP se jugarán la victoria en el centro

R.Ch. / M. L
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La batalla por la capital se jugará en barriadas como Plaza Mayor y Plaza de Toros, las que mayores diferencias han marcado en las municipales de 2015 y en las generales de 2019

PSOE y PP se jugarán la victoria en el centro - Foto: Fotos Rueda Villaverde

Tras dos décadas de gobierno popular, Pilar Zamora, con el apoyo de Ganemos, dio un vuelco a la capital en 2015: el PSOE retomaba el bastón de mando que ostentó por última vez Nicolás Clavero en 1995. 
Los ciudadrealeños han sido llamados a las urnas diez veces para elegir alcalde: seis veces fue un edil del PP o de su anterior denominación, Alianza Popular, el que asumió esa responsabilidad, dos fue un representante del PSOE, una de UCD y otra fue la candidatura encabezada por una lista de independientes. Victorias que, al menos en los últimos años, han dibujado una Ciudad Real muy definida por barrios, donde las expectativas electorales de los grupos políticos han ido prácticamente de la mano de los resultados cosechados finalmente en las urnas:de ronda para dentro, especialmente en la mitad sur de la capital, el PP es el que manda y más allá de ronda, la ciudad es socialista. 
Ciudad Real se pone en juego mañana con la lupa en los barrios que en las dos últimas citas electorales -municipales de 2015 y generales de 2019- marcaron diferencias en el recuento de votos entre los contendientes electorales: Plaza de Toros y Plaza Mayor con una mirada de reojo también a lo que ocurra en El Perchel, el Torreón, Camino de la Guija, Los Ángeles y Puerta de Santa María, zonas en las que también se han registrado diferencias superiores a los 200 votos en alguna de las dos últimas elecciones.
El 28 de abril, el último ‘barómetro’ electoral en el que participaron más de 46.000 ciudadrealeños, pintó de rojo socialista la capital, con la victoria en 57 mesas electorales por las 32 en las que ganó el PP, de las que sólo una se situó fuera de los límites que marca la ronda en la geografía ciudadrealeña. 
El dominio socialista en las urnas se plasmó en La Granja especialmente, el barrio del voto más progresista de la capital, y también se consolidó en barriadas como la de Puerta de Santa María, Los Rosales, las pedanías, Los Ángeles o Camino de la Guija, donde la lista liderada entonces por la ya diputada Blanca Fernández acaparó más del 30 por ciento de los votos. Dentro de ronda, sin embargo las cosas cambiaron. El PP ganó en más de la mitad de las mesas electorales en juego. Aquí los populares se hicieron fuertes y pese al varapalo sufrido con la pérdida de más de 4.000 apoyos en comparación con los resultados electorales de 2016, sumó victorias como la del Torreón, el principal granero de votos popular cuando los ciudadrealeños acuden a las urnas o en la Plaza Mayor, donde el PP cosecha sus mejores resultados tradicionalmente. 
Cuatro años antes, y con las papeletas electorales en las que se elegía al alcalde, Ciudad Real votó popular, aunque el ajustado resultado de las urnas no permitió que la entonces candidata, Rosa Romero, que lideró la lista más votada, revalidara su Alcaldía. En 60 mesas, el Partido Popular acabó primero, aunque en varias lo hizo con una escasa distancia sobre el Partido Socialista, que obtuvo un mayor número de apoyos en 38 de esas mesas electorales. 
La brecha entre populares y socialistas fue inferior a 50 votos en siete barrios y la diferencia entre una alcaldesa popular y una socialista fue de apenas 678 votos que hubieran dado un concejal más al PP a costa del PSOE que no hubiera tenido los apoyos suficientes en el pleno de investidura para colocar a Pilar Zamora en la Alcaldía.
Entonces, la lista del PP se aseguraba la victoria en el centro, en El Carmen, la zona del parque de Gasset, Ciudad Jardín o Puerta de Santa María, mientras que en zonas del barrio de Los Ángeles, La Granja, Larache y Pío XII lo hizo la candidatura de Pilar Zamora, si bien en las mesas electorales situadas en las inmediaciones de la avenida Tablas de Daimiel o en la del Hospital General, los resultados fueron más ajustados.
Si los ciudadrealeños calcan el voto de las últimas generales, el PSOE será el más votado mañana, con un resultado que se traduciría en ocho concejales, uno menos que en la actualidad; por seis del PP (cuatro menos que en 2015); cinco de Ciudadanos (tres más que en la cita de hace cuatro años), cuatro de Vox, que irrumpiría con fuerza en el salón de plenos; y dos de Unidas Podemos, que perdería la mitad de su representación. Contando votos por bloques, la repetición del pacto de centro-derecha andaluz sumaría suficientes apoyos para gobernar en Ciudad Real con mayoría absoluta, aunque un pacto PSOE-Ciudadanos, que ninguno de los dos partidos ha rechazado de pleno en la campaña, cambiaría la situación. 
Los nuevos partidos aparecen pues como fundamentales en estas elecciones. Ciudadanos, que colocó a dos concejales en las municipales de 2015, aspira a seguir creciendo. La formación naranja, de hecho, se ‘estrenó’ como la opción más votada en zonas del hospital y del entorno del campus universitario en las generales de hace un mes y Vox, aunque no sumó ninguna victoria en ninguna de las mesas electorales del 28-A, fue la segunda más votada en el entorno del pabellón ferial, y le ganó al PP en zonas del barrio del Pilar. Unidas Podemos consiguió su mejor resultado en la zona de la Puerta de Santa María y el peor, en la plaza Mayor, aunque su candidatura en las nacionales no convenció como la primera ni segunda ni tercera opción más votada en ninguna mesa electoral. 
Hace cuatro años no hubo rastro de victorias de formaciones más allá del bipartidismo, aunque Ganemos, que consiguió cuatro representantes en el edificio de la plaza Mayor, cosechó más apoyos en las inmediaciones del Camino Sancho Rey y Ciudadanos tuvo su principal granero de votos en la zona próxima al cementerio.