El punto rojo de la carretera de Carrión

Ana Pobes
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Fundación Línea Directa publica su II Ranking de Puntos Rojos, donde incluye el tramo del polígono como el más peligroso de la capital por el número de siniestros que registra

El punto rojo de la carretera de carrión - Foto: Rueda Villaverde

Es media mañana y el tránsito de vehículos es constante en el polígono de la carretera de Carrión de Calatrava, donde desde primera hora de la mañana las furgonetas, los automóviles y camiones son un ir y venir de tráfico. En poco más de un kilómetro se concentran más de una treintena de negocios y es una de las vías de acceso a Madrid por la A-43 y de otras con dirección a municipios como Carrión o Torralba de Calatrava.
Un tramo de vía urbana donde es frecuente que ocurran accidentes de tráfico por alcance trasero o por impacto lateral, generalmente causados por distracciones o por no respetar la distancia de seguridad o la prioridad en la vía. Eso le ha convertido en el punto urbano con más accidentes acumulados de todo el callejero ciudadrealeño, tal y como señala la Fundación Línea Directa a través de la publicación de su segundo Ranking de Puntos Rojos. Informe en el que identifican aquel tramo, calle o zona de las capitales de provincia que concentran accidentes con al menos dos vehículos, o un vehículo y una persona, superior a un centenar en un año. «Raro es el día que no se produce algún golpe», comentan algunos de los empleados de Euromaster, empresa situada en el polígono. El problema es el semáforo, explican, mientras lo señalan, que «cuando sale el sol la gente, que va a toda pastilla, no lo ve. Eso provoca algún que otro alcance». «Habría que hacer algo, quizás una pequeña rotonda», comentan. El tránsito de vehículos es denso, pero aún más en las horas puntas, «cuando los empleados del polígono salen y entran a trabajar, los vecinos de los pueblos cercanos se dirigen a sus casas y los repartidores de las empresas realizan su labor». Todo eso teniendo en cuenta que «la gente va con prisa y muchas veces no se respeta el límite de velocidad» en un tramo en el que está prohibido superar los 50 kilómetros por hora.
 El polígono de la carretera de Carrión es sinónimo de riesgo para los conductores pero también para los peatones. A pesar de que hay dos pasos de cebra, las personas «cruzan por mitad de la carretera y muchas veces no son vistos». Así lo comenta Pablo Guadilla, del restaurante El Abuelo, a pie de la carretera. Entre café y café, apunta que hace poco se produjeron dos atropellos. «Hay mucho tráfico, pero también son muchos los peatones que cruzan de un negocio a otro por mitad de la carretera», al tiempo que recuerda que desde hace unos meses se han instalado señales luminosas cerca de los pasos de peatones.
Sergio Rodrigo, de Pinturas Ruma, lleva varios años trabajando en este negocio y asegura que ya ha visto varios accidentes, muchos de ellos registrados también en la rotonda de acceso al propio polígono y a la zona de la universidad, antes de pasar bajo la línea del tren.
Los daños materiales más habituales se producen en la parte trasera y delantera de los coches, concretamente en los parachoques y en las aletas, con un coste medio de 1.200 euros, según la Fundación, que ha analizado casi medio millón de accidentes registrados por la Dirección General de Tráfico (DGT) entre 2013 y 2017 y más de 70.000 siniestros graves atendidos por Línea Directa Aseguradora, todos ellos sucedidos en zonas urbanas y en vías de circunvalación de toda la geografía nacional. Pero la existencia de puntos rojos no es, ni mucho menos, un problema exclusivo de Ciudad Real, En las grandes ciudades, la M-40 de Madrid a la altura de los túneles de El Pardo y de las salidas de Mercamadrid (19 AB sentido sur y 20 sentido norte) aparecen a la cabeza de los puntos rojos. El director general de la Fundación Línea Directa, Francisco Valencia, señala que la siniestralidad urbana se ha convertido en la gran olvidada en materia de seguridad vial y su evolución en los últimos años «la han convertido en prioritaria para todas las instituciones que luchamos por la seguridad vial».

 

Plataforma de denuncia. La Fundación Línea Directa ha creado una plataforma de denuncia para que la ciudadanía pueda reportar aquellas vías (Puntos Rojos) que por su trazado, su visibilidad o su estado de conservación pueden suponer un peligro para la seguridad vial. La ciudadanía puede denunciar la existencia de estos lugares introduciendo la dirección en la página web de la Fundación o geolocalizando el punto a través de su ordenador, tableta o smartphone, de forma completamente anónima y sencilla. Además, se puede adjuntar una breve explicación sobre el Punto y aportar una fotografía del lugar. Tras validar el Punto Rojo y subirlo a su página web, la Fundación Línea Directa reportará a la Administración competente su localización, para que valore su reparación.