El calor 'siega' las previsiones de cosecha del cereal

M. Lillo
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Tras una campaña de 2018 calificada como «extraordinaria» en la provincia, los productores apuntan a una caída de resultados si bien «no será catastrófica»

El calor 'siega' las previsiones de cosecha del cereal - Foto: PABLO LORENTE

La cosecha de este año «no pinta bien» para el sector cerealista de la provincia. La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Ciudad Real cree que será un año «complicado», ya que de los cinco meses que se han consumido ya en el calendario, cuatro han sido «muy secos» y sólo abril llegó con unas lluvias que dieron esperanzas al cultivo. Sin embargo, el calor con el que llegó mayo y sobre todo el viento que se registró durante diversos días de este mes vino a «asurar el cereal y provocar la pérdida de grano», de manera que la sensación es que el cereal que se había recuperado con la lluvia se perdió con el viento, según explicó el gerente de dicha asociación agraria, Agustín Miranda. 
De este modo, aunque todo queda pendiente del momento en el que las cosechadoras se introduzcan en las siembras, el sector ya prevé que «no es un buen año» y que la previsión es que la producción se sitúe «por debajo de la media», si bien confía en que la situación no sea catastrófica. En este mismo sentido se pronunció a este diario José María Ciudad, de la cooperativa cerealista de San Isidro, en Ciudad Real, quien estimó que en la cebada, el cereal mayoritario en la provincia, puede haber una merma del 40 por ciento de producción de media en la provincia en relación al año pasado, «que fue un año excepcional». Sin embargo, en el caso del trigo, con menos presencia en las siembras, «aún está tierno» y hay que esperar para ver su evolución. 
De este modo, el sector está «expectante» ante el resultado que arrojará la cosecha de este año aunque el panorama es muy diferente al de la campaña pasada. En este sentido, tanto desde Asaja como desde la cooperativa cerealista recordaron que el año pasado llegó con una primavera fresca y generosa en lluvias y de ahí que la producción fuera de las más altas de los últimos años, de unas 760.000 toneladas, frente a la de 2017, que se situó en las 500.000 toneladas. 
El precio tampoco arroja datos positivos para el sector. Asaja indica que, si bien hasta junio no se empezarán a fijar los índices de la nueva campaña, se está viendo que la tendencia desde febrero es «ligeramente hacia la baja». José María Ciudad, también representante de Cooperativas Agroalimentarias, afirmó que es «posible que el precio baje» y recordó que el cereal es un cultivo que está «totalmente condicionado» por el mercado internacional, dado que España es un país importador de cereal, sobre todo de la zona del Mar Negro.