Adiós al sueño del ascenso del Manzanares

La Tribuna
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Mengíbar
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Manzanares
Finalizado
El conjunto de Chema Jiménez cae en el partido definitivo ante un Mengíbar que se mostró más acertado en la definición y que ahondó en la herida en los instantes finales

Blecua (derecha) pugna por un balón con Colacha. - Foto: Mengíbar FS

El Manzanares perdió de forma tan abultada como engañosa en el tercer y definitivo partido de la primera eliminatoria por el ascenso a Primera División frente al Mengíbar (5-0). No mereció tal castigo el cuadro entrenado por Chema Jiménez, que dominó el choque durante muchas fases y que dispuso de numerosas oportunidades, pero falló en la definición, todo lo contrario que un Mengíbar que se mostró más eficaz y que firmó una goleada en los minutos finales, con el Manzanares a la desesperada con portero-jugador. 
Se esfuma el sueño del ascenso, pero en ningún caso puede quedar empañada una magnífica temporada del club que preside Manuel del Salto, por muy amarga que resulte esta eliminación.
Tras la batalla vivida apenas 24 horas antes, el técnico del Mengíbar apostó por el mismo cinco inicial, mientras que Chema Jiménez introdujo cambios, entrando a la pista con Dani Juárez, Kiki, Manu Diz, Pablo Mel y Blecua.
Espoleados por una afición que volvió a abarrotar el pabellón, creando un ambiente casi infernal, el Mengíbar inició el encuentro con una marcha más que el Manzanares. Así, tras dos avisos que repelió Dani Juárez, llegó el primer tanto del encuentro, obra de José López con un magnífico disparo lejano.
No lo veía nada claro el preparador manzanareño, que ya en el minuto 3 tuvo que solicitar tiempo muerto. Jiménez exigió a sus jugadores calma y lo cierto es que a partir de ese momento la decoración del choque empezó a cambiar. Con una presión alta el Manzanares intentaba ahogar la creación del juego local y, poco a poco, se hizo dueño de la pelota.
Eso sí, no faltaron los sustos, como dos lanzamientos que se estrellaron en el palo en los minutos 12 y 14 de Manu Orellana y José López.
Sin embargo, la insistencia manzanareña iba encontrando premio en la acumulación de faltas de los locales, que veían la quinta a 4.59 para el descanso.
El técnico del Mengíbar pidió tiempo muerto acto seguido en una fase del choque en la que el Manzanares merecía ya el empate. Dos disparos de Nacho Gil que se marcharon fuera por poco aumentaron la incertidumbre en la grada, que alcanzó su punto máximo cuando a 40 segundos para el final Colacha cometía una inocente falta sobre Dani Juárez. Chin se encargó de lanzar el doble penalti, pero su disparo se estrelló en la madera.
Tras la reanudación, la volvió a tener el Manzanares en una contra entre Manu Diz y Pepe, que éste no acertó a transformar. Apenas habían pasado 90 segundos y las sensaciones con las que había concluido el primer periodo se mantenían. Eso sí, el Mengíbar seguía muy vivo, como se encargó de recordar Ureña con una clara oportunidad que culminó con un chut desviado cuando estaba solo ante Dani Juárez. Poco después Colacha no acertaba a rematar un saque de esquina de Manu Orellana.
Tras estos dos sustos el Manzanares continuó dominando el choque, buscando generar peligro con el juego de pívot, pero sin acierto en la definición.
Los minutos iban pasando y el cansancio iba haciendo mella en las castigadas piernas de los jugadores, con lo cual también aparecieron las imprecisiones.
A ocho minutos para el final, Dani Juárez se hizo gigante para repeler un disparo a bocajarro de Miguelao, pero más tarde Ureña hacía el segundo con suspense.
Chema Jiménez solicitó tiempo muerto , con 5.57 por disputarse y se la jugó con portero-jugador y en la primera acción el Mengíbar lo castigó con un robo de balón transformado a puerta vacía por José López. Con el Manzanares volcado ya a la heroica, Ureña y Manu Orellana dieron la puntilla al encuentro y a la eliminatoria.

El rival del Mengíbar en la final por el ascenso será el Córdoba, que a su vez dio la sorpresa ganando en la tanda de penaltis del choque definitivo al Real Betis.