Éxito con sello de Calzada

Eduardo Gómez
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Antonio Caballero Camacho, con la copa de campeón de Rumanía sub 19. - Foto: lt

Antonio Caballero es el responsable de la preparación física del Viitorul, club liderado por Hagi y Popescu, jugadores míticos de Rumanía que con este proyecto pretenden hacer resurgir el fútbol de su país

Antonio Caballero Camacho (3-4-1990. Calzada de Calatrava) está viviendo una experiencia única en Rumanía, hasta el punto de convertirse en un pilar fundamental de un proyecto para que el fútbol de ese país alcance el esplendor vivido en la década de los 90. Este manchego, a pesar de su juventud, fue elegido por Gica Hagi y Gica Popescu para encargarse de la preparación física de toda la cantera del FC Viitorul, club de la ciudad de Constanza. Esta entidad, fundada por Hagi y presidida por Popescu, pretende colocar a Rumanía en la élite del fútbol continental a partir del trabajo con las categorías inferiores. 
Empezó su trabajo en enero y seis meses después ya ha firmado un contrato por dos temporadas como preparador físico de la primera plantilla, que la próxima campaña disputará la Europa League, tras conquistar la Copa de aquel país y acabar terceros en la Liga.
Sus inicios en el fútbol fueron como los de cualquier niño, hasta llegar a militar en la selección provincial sub 16 con David Rodríguez como entrenador, y en las categorías inferiores del Manchego Ciudad Real, donde estuvo a las órdenes de Juan Martín e Ignacio Galindo, llegando a participar también con el primer equipo en la campaña 2008-2009, cuando llegó a disputar la fase de ascenso a Segunda B ante Los Barrios, con Alberto Parras de entrenador.
Comenzó a estudiar INEF, lo que le llevó a la capital de España y tras un paso por las categorías inferiores del Atlético de Madrid y un breve regreso a su localidad natal, comenzó a trabajar en la Escuela de Moratalaz, época de la que guarda un gratísimo recuerdo.
Su experiencia en el extranjero comenzó en la India, donde estuvo un par de meses y después probó en la Segunda División de México, en el club Cimarrones de Sonora (Hermosillo). Este mismo verano estuvo también trabajando con el Orlando City en Estados Unidos.
FILOSOFÍA BARÇA. Su oportunidad en Rumanía llegó a través de los contactos que hizo en Barcelona, donde estudió un máster. Paco Seirul.lo y Antonio Gómez, responsables de la preparación física del club azulgrana, le recomendaron cuando Hagi, que fue jugador del Fútbol Club Barcelona de 1994 a 1996, les pidió consejo para buscar gente que añadir a su equipo de trabajo. Y el calzadeño fue el elegido en la parcela de la preparación física. «El 9 de enero comencé a trabajar. A Hagi le gusta mucho la manera de trabajar en España y su metodología. La etapa en el Barcelona le marcó mucho y esa filosofía es la que ha implantado».
De hecho, en la primera plantilla del Viitorul la media de edad es de 23 años y hay un 70% de jugadores de la cantera. Las categorías inferiores poseen una residencia y una ciudad deportiva con todo tipo de medios y se espera que este trabajo dé resultados a medio plazo, haciendo resurgir el fútbol rumano. Fue fundado en 2009 y en esta década la escuadra juvenil de la entidad ha sido la gran dominadora del fútbol rumano
«De España lo que les gusta es que tenemos un nivel de formación muy alto y la inquietud por seguir formándose y preparándose», repasa Caballero, en cuyo equipo trabajo hay otros tres españoles. 
Antonio Caballero considera que para Rumanía este proyecto que capitanean dos jugadores míticos del fútbol rumano «es totalmente revolucionario y todo se basa en la cantera. Es un proyecto revolucionario tanto en Rumanía como en Europa y personalmente me identifico con esa filosofía», asegura el manchego, que está en el camino de seguir haciendo historia en el fútbol rumano.