El cambio de ciclo eleva en más de 200 las tesis a defender respecto al curso pasado en la UCLM

I. Ballestero
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La nueva normativa marca el 11 de febrero como fecha tope para la lectura de los trabajos de los doctorandos matriculados en ciclos anteriores, que han pasado de 145 a 346 en un año

Acto de reconocimiento a doctorandos en la UCLM. - Foto: /Fotos Rueda Villaverde

Los doctorandos de la Universidad de Castilla-La Mancha han manejado un calendario muy dilatado de fechas en los últimos años. La Ley Orgánica que modificó la regulación de estos estudios, aprobada en 2001 y modificada en el año 2007, se complementó en el año 2011 con un Real Decreto que establecía una moratoria para que aquellos estudiantes matriculados en títulos de doctorado pudieran terminar sus estudios sin que les afectara el cambio de normativa, moratoria que vence el próximo 11 de febrero. Es decir, que antes de ese día, deberán haber leído su tesis ante el tribunal para que el cambio de ciclo no afecte al trabajo que llevan realizado hasta ahora. Esta circunstancia ha duplicado el número de tesis que se han registrado este curso en la Universidad de Castilla-La Mancha, y que han pasado de las 145 depositadas en 2014 a las 346 que contempla la UCLM para este curso, un incremento en más de 200 que la Universidad ya preveía y para el que articuló todos los procedimientos necesarios para que todos los doctorandos puedan defender sus tesis.
«La moratoria que se estableció en el Real Decreto de 2011 nos permitió prever que esta circunstancia se podía dar», explicó Saturnina Moreno, subdirectora de la Escuela Internacional de Doctorado de la UCLM, que aseguró que la fecha tope del 11 de febrero «no debería suponer un problema», y que todos aquellos que deban defender sus tesis antes de esa fecha «lo podrán hacer». Para ello, desde la Universidad se han puesto en marcha a lo largo de los últimos meses «todas las medidas necesarias» para hacer frente a esta circunstancia. Por ejemplo, a nivel interno se estableció el 1 de diciembre como la fecha tope para que los doctorandos depositaran sus tesis, así que todas las que hay que leer antes del 11 de febrero «ya están depositadas». Además, la actividad en la Escuela Internacional no se ha detenido durante el periodo navideño, «y las comisiones responsables de los programas estuvieron nombrando y comprobando los tribunales».
Tal y como recordó Moreno, la lectura de una tesis «es un procedimiento administrativo que necesita cumplir con todas las formalidades y garantías, y por eso fue muy importante establecer un plazo para que se depositaran los trabajos y garantizar que todos esos procesos se cumplían». No en vano, el cambio de ciclo ha elevado el número de tesis presentadas para su lectura hasta el punto que las depositadas este año, 346, son más que la suma de los dos años anteriores, en los que la UCLM registró 165 y 145 respectivamente.

Once programas. Además de la frontera del 11 de febrero para la defensa de tesis de ciclos pasados, ya fueran del 98 o del año 2007, la nueva normativa que regula estos estudios superiores ha introducido otros cambios en los programas de doctorado, como por ejemplo la creación de las Escuelas Internacionales de Doctorado en las universidades.
Además, con la nueva norma, la oferta de estos programas en la Universidad de Castilla-La Mancha ha pasado de más de 40 estudios a once programas, todos ellos oficiales y adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior, y que abarcan las cinco ramas del conocimiento: artes y humanidades, ciencias, ciencias de la salud, ciencias sociales y jurídicas y arquitectura e ingeniería. La nueva normativa establece, además, que para acceder a los estudios de doctorado, los alumnos deben tener 300 créditos ECTS: 240 procedentes de un título de grado y otros 60 de un título de máster.
La normativa ajusta mucho más el seguimiento sobre los doctorados «y los hace más exigentes», reconoció Moreno, regulando los derechos y deberes de los doctorandos así como de los tutores y profesores que participan en estos estudios, creando comisiones para el seguimiento de los programas oficiales y estableciendo la obligación de plasmar en un documento de actividades todos los progresos que se realizan durante el estudio de doctorado. «El objetivo es doble», afirmó la subdirectora de la Escuela Internacional de Doctorado de la UCLM, «ya que por un lado se pretende reforzar el valor de estos estudios y por otro se quiere buscar un reconocimiento social y profesional más fuerte para estos titulados en el mundo profesional, no sólo en la faceta académica», finalizó Saturnina Moreno.