Una eliminatoria marcada por el equilibrio

Eduardo Gómez
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Manzanares y Mengíbar presentan unas cifras parecidas, lo que augura un duelo muy abierto

Blecua (derecha) intenta escaparse del marcaje de Manu Orellana en el partido de la liga regular entre Manzanares y Mengíbar. - Foto: José Antonio Romero

La primera eliminatoria por el ascenso a Primera División entre Manzanares y Mengíbar que comienza mañana en la ‘bombonera’ (19.30 horas) está marcada claramente por la igualdad. Si ya de por sí la Segunda División tiene un claro acento de equilibro y es difícil hacer pronósticos, llegados a estas alturas de campaña, cualquier detalle puede resultar crucial en el desenlace de los partidos. 
Manzanares comienza en casa y apela a su afición para anotarse el primer punto de la serie. De esa manera, trasladaría toda la presión el conjunto jienense, que estaría obligado a ganar los dos encuentros en su pista, previstos para los días 18 y 19 de mayo.
Si echamos mano de las estadísticas, se refuerza la teoría del equilibrio. Mengíbar acabó cuarto en la tabla con 62 puntos, seis más que el Manzanares, que fue cuarto. La gran diferencia estuvo en el número de partidos perdidos, pues mientras Manzanares cayó en ocho, Mengíbar solamente en cuatro. Los andaluces obtuvieron 18 victorias, por 17 los manchegos, con 8 empates para Mengíbar y 5 para Manzanares.
En cuanto a jugadores determinantes, todas las miradas estarán puestas en Emilio Buendía, con gran experiencia en Primera División y que se proclamó máximo goleador de la liga regular de la categoría con 29 tantos. A pesar de arrastrar problemas físicos, el que fuese pivote del Jaén, Santa Coloma y Levante es clave para su equipo. En las filas verdiblancas ha otro viejo conocido del fútbol sala provincial, como Manu Orellana, que militó las tres campañas anteriores en el FSD Puertollano, llegando a disputar en la pasada el play off de ascenso a primera. 
En el Manzanares la labor realizadora está mas repartida, destacando Pepe con 15 goles, Jorge Salcedo con 12 y Nacho Gil y Pablo Mel con 10 cada uno, siempre según las estadísticas oficiales de la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS).
La igualdad se puede extrapolar incluso hasta la grada, ya que los dos equipos cuentan con aficiones que aprietan y en pabellones donde resulta muy difícil vencer. 
Ninguno de los dos tiene, además, la presión del ascenso, por lo que se toman la disputa de este play off como un premio a su magnífica liga regular.
Ahora bien, cuando el balón eche a rodar los dos conjuntos desean demostrar ese carácter competitivo que les ha conducido hasta aquí.
El primer capítulo de esta historia se escribirá mañana en Manzanares, donde se decidirá el primer punto de una eliminatoria que se disputa al mejor de tres. Por el otro lado del cuadro, Betis y Córdoba se juegan la otra posición de finalista.