El estilo de vida tiene que ver con las patologías futuras

Hilario L. Muñoz
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El papel antiinflamatorio del aceite de oliva centra las jornadas por su papel en enfermedades como la artritis o para prevenir el cáncer de mama

El estilo de vida tiene que ver con las patologías futuras - Foto: Pablo Lorente


El aceite de oliva es un producto que permite prevenir enfermedades en la dieta. Esta afirmación es la clave con la que nacieron las jornadas Aceite y Salud y de esta frase surge también el motivo de las segundas jornadas: la relación que el aceite tiene como antiinflamatorio natural y el papel que puede tener al tratar enfermedades como la artritis o prevenir el cáncer de mama. Ayer expertos sanitarios de todo el país expusieron los avances científicos en este campo, entre ellos el catedrático de Inmunología de la Universidad de Jaén, José Juan Gaforio, quien tiene abiertas varias líneas de investigación sobre el papel del aceite y de la alimentación en el tumor mamario.
«La evidencia científica que tenemos por múltiples publicaciones de grupos de investigación en todo el mundo es que el consumo de aceite de forma exclusiva se ha demostrado que puede prevenir la aparición del cáncer de mama», dijo Gaforio, quien apuntó que es «más efectivo en el cáncer de mama postmenopaúsico», algo que aún se está investigando. Por este motivo, en su opinión, «los médicos no solo deben dar pautas de tratamientos farmacológicos sino de estilo de vida» porque es «fundamental para prevenir patologías». En este sentido, el catedrático apuntó que «el estilo de vida tiene mucho que ver con las patologías que vayan a ocurrir». Se trata de un estilo ampliado en el que influyen los alimentos, el sueño o el estrés.
Por este motivo, en jornadas como la de ayer se advierte de que en España se están adaptando «formas de comer exógenas». «Abandonamos la dieta mediterránea y asumimos la forma de comer de la gente joven de Estados Unidos», lo que ha provocado que se haya dejado a un lado una dieta «muy saludable» por otra que «no es tan buena».
En cuanto al poder del aceite como antiinflamatorio, Gaforio expuso que no se trata de un medicamento que cura. «Hay que ser muy prudente con esto, no vaya a ser que uno se crea que se pega un lingotazo de aceite de oliva y está curado», dijo. Se trata de que el aceite tiene el potencial de «mitigar el estrés oxidativo» provocado por una inflamación crónica pero «de ahí a que te cure queda mucho trecho».