A Castilla-La Mancha le faltan 5.700 enfermeros y enfermeras

Javier D. Bazaga
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La región debería sumar este personal a su actual plantilla de Enfermería para alcanzar la media europea según su población, tal y como señala el Consejo General de esta profesión

A Castilla-La Mancha le faltan 5.700 enfermeros y enfermeras - Foto: JUAN LAZARO

5.710 es la cifra que marca el déficit de enfermeros y enfermeras en Castilla-La Mancha para equipararnos a la media de los países de la Unión Europea, considerada como la óptima para prestar unos servicios de calidad y de manera eficiente de este colectivo. Esa media europea se sitúa en los 852 enfermeros por cada 100.000 habitantes, y la región tiene 571, muy por debajo de esa media europea, pero también por debajo de la media nacional que se sitúa en los 585, y en la que Navarra está a la cabeza con 868 profesionales. Por detrás de esta región solo quedan Baleares, Galicia, Valencia, Andalucía y Murcia, que cierra la tabla con 430 enfermeros por cada 100.000 habitantes.
Precisamente el informe analiza la situación del colectivo por regiones, y pone de manifiesto “la gran diferencia que existe entre comunidades autónomas”, según recalcó el presidente de la organización, Florentino Pérez Raya.
Son datos que arroja la ‘Radiografía de la situación de los cuidados enfermeros en España’ que presentó este martes en Madrid el Consejo General de Enfermería, y con el que vino a alertar de que la falta de enfermeros y enfermeras «pone en peligro la seguridad de los pacientes». “Si aumentamos el número de enfermeras podemos salvar más vidas” llegó a decir José Luis Cobos, vicesecretario general del CGE durante la presentación.
«Castilla-La Mancha es una de las comunidades autónomas que necesitaría más enfermeras» señaló Cobos.
En cuanto al análisis de la tasa de desempleo en este oficio, Castilla-La Mancha  refiere un 2,8 por ciento, por encima otra vez de la media nacional que se situó en 2018 en el 2,61 por ciento. «Enfermería es la profesión que más ha sufrido la crisis» indicó Cobos, que puso el acento en que «España tiene un sistema muy medicalizado» ya que el número de enfermeras «es muy bajo» para la atención sanitaria que hay que prestar.
Según este informe, la región tampoco cuenta con un cargo específico o dirección general para la gestión de cuidados en enfermería, y registró 145 agresiones en el año 2018 solo en este colectivo, frente a las 107 que tuvieron lugar en el año anterior. Cobos instó a «denunciar» cualquier tipo de agresión, y explicó este aumento de las denunicas por la mayor concienciación del colectivo, aunque calificó la situación de «problema real» ante al que hay que actuar.