La obra de plaza de toros, una prevaricación "de manual"

Pilar Muñoz
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Las acusaciones mantienen la petición de condena para el exalcalde, exsecretario y aparejador del Ayuntamiento de Puertollano

La obra de plaza de toros una prevaricación "de manual" - Foto: Tomás Fernández de Moya

De «manual» califica la fiscal Carmen López de la Torre el delito de prevaricación que considera acreditado que cometieron el exalcalde de Puertollano Joaquín Hermoso Murillo, el exsecretario municipal Juan Luis Vázquez y el arquitecto técnico municipal Eugenio Ángel Manso en el procedimiento de contratación y adjudicación de las obras de la plaza de toros de la ciudad industrial entre 2007 y 2008.
«Se hizo lo que les vino en gana y  sabiendo que incumplían la legalidad adjudicaron las obras a una  única empresa». Luego se pretendió justificar la fragmentación en la contratación, remarcó la fiscal.
Once años después «han querido confundir unas necesidades técnicas de fragmentación de obra, para ocultar lo que en el fondo eran  intereses políticos, personales y unilaterales», subrayó la fiscal, quien entiende que procede dictar una sentencia condenatoria al quedar «plenamente acreditado» todos y cada uno de los delitos configuradores de la prevaricación.
Los procesados no son personas legas en Derecho (el exalcalde y exsecretario cursaron esta carrera), recalcó en su contundente exposición tras mantener la petición de 10 años de inhabilitación para empleo o cargo público. Los letrados Francisco Pablo García-Minguillán y Gregorio Rodríguez que ejercen la acusación popular (por el PP e IU) también mantienen su petición de pena, y aparte de los diez años de inhabilitación, piden seis años de prisión por falsedad documental. «Es clamoroso», reiteró García-Minguillán tras poner el acento en que «un expediente se ha fotocopiado 18 veces para justificar lo que no tiene justificación». Las obras de la plaza de toros no se publicitaron, «se dieron a dedo». Las acusaciones sostienen que las pruebas y las declaraciones de los testigos señalan que Hermoso Murillo y los técnicos (considerados colaboradores necesarios) conformaron un entramado para adjudicar la obra a la empresa ‘amiga’ Navarro Piquer gracias a la fragmentación de expedientes que en ningún momento ha estado justificada, dado el carácter de «unidad funcional» de la infraestructura.
Los abogados de los acusados insistieron en que no hay delito, pidieron la absolución y en caso de condena el atenuante de dilaciones indebidas. La fiscal fue  rotunda: no ha lugar. Les recordó la dificultad del procedimiento y los recursos y suspensiones que han solicitado.
 


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