Callaban por vergüenza, por temor a no ser creídas

Pilar Muñoz
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Alarcón afirma que los tribunales siempre han respondido ante los abusos y agresiones sexuales, pero «antes no nos llegaban tantas denuncias»

María Jesús Alarcón - Foto: Rueda Villaverde

Callaban por vergüenza, por temor a no ser creídas. Ahora «la sociedad se ha rebelado» contra los abusos y agresiones sexuales, no los tolera, no los oculta ni los soslaya. «Se denuncia más», declara la presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, María Jesús Alarcón, respecto a si hay más delitos de esta naturaleza. Aunque, desde hace un par de años rara es la semana en la que no se enjuician dos  o más casos de abusos o violación en la Audiencia,  la presidenta está convencida de que es porque se denuncia más. «Lamentablemente siempre ha habido abusos, muchos en el seno de la familia o entorno», pero por fortuna «hoy la sociedad responde ante un acto atentatorio contra la libertad e indemnidad sexual y se le da la respuesta adecuada. La gente rechaza estas conductas», subraya la presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real quien, a renglón seguido, deja claro que antes también tenían respuesta estos hechos, pero se denunciaban menos.
Los delitos de abusos o agresiones sexuales siempre han sido perseguidos y castigados, lo que ocurre es que la propia sociedad trataba de «ocultarlos o soslayarlos».
 «Hoy, reitera Alarcón, la sociedad responde como debería haberlo hecho anteriormente porque no cabe la posibilidad de consentir  un acto que atente contra la indemnidad de la persona. La sociedad ya responde, y los tribunales han respondido siempre, lo que pasa es que antes no teníamos las denuncias» que se registran ahora.
Antes las víctimas callaban por vergüenza, por temor a no ser creídas, a ser señaladas, por sentimientos de culpa, amenazas, miedo a represalias ... Cuando la víctima es menor se acrecientan estos pensamientos, sobre todo cuando el agresor está en el entorno cercano (padre, padrastro, hermano, tío, abuelo, vecino, profesor, entrenador, psicólogo ...).
Ahora han visto que la sociedad se rebela contra los abusos y agresiones sexuales, que se les cree, que se les protege, se les acompaña, se  les hace ver que son víctimas.
La presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real pide «respeto» para las víctimas y explica que los juicios se celebran a puerta cerrada cuando son menores o personas especialmente vulnerables para preservar su identidad. También remarca que «si quieren el anonimato, están en su derecho y los jueces tenemos que velar por el mismo.
Del mismo modo, recuerda que hay un Estatuto de la Víctima que reconoce unos derechos y también que tanto en la Audiencia como en los Juzgados se cuida mucho que no haya una confrontación visual entre el acusado y la víctima aunque no se cuente con los medios necesarios por ejemplo en el caso del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 que tiene la competencia en Violencia de Género, ya que no dispone de un espacio donde la víctima y sus hijos puedan aguardar mientras se toma declaración al acusado o investigado. Pueden cruzarse en los pasillos, en la oficina del juzgado, de ahí que Alarcón reconozca y valore el esfuerzo de la juez, del letrado de la Administración de Justicia y de los funcionarios para evitar esa confrontación.

 

«La sensibilidad en la violencia de género debería empezar por dotar a los jueces de medios»
La Violencia de Género requiere de «dedicación exclusiva», además de «sensibilidad», que «debería empezar por dotar de medios a los jueces que imparten justicia en esta materia», afirma la presidenta de la Audiencia Provincial de Ciudad Real, María Jesús Alarcón, en alusión a los representantes de  las administraciones públicas. Los jueces y magistrados quieren más hechos y menos palabras.
 Alarcón recuerda que en Ciudad Real no hay un juzgado exclusivo de Violencia de Género y que está «guardia permanentemente», teniendo que compatibilizar esta materia «sensible» con las vistas civiles y penales, con los asuntos propios de un juzgado de Primera Instancia e Instrucción aunque esté eximido en parte del reparto de asuntos.
De ahí que la presidenta de la Audiencia Provincial considere respecto al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 que tiene la competencia de Violencia de Género que urge plantear otra opción distinta al diseño actual, de forma que como ocurre con otros juzgados especializados su demarcación sea de competencia provincial con la finalidad de que se procediera a la exclusividad del Juzgado de Violencia sobre la mujer, junto a una comarcalización territorial que daría un resultado más positivo, y con apoyo de los juzgados de instrucción de guardia. Ésto supondría una agilización de sus procedimientos, especialización de su titular, y la específica y satisfactoria respuesta del demandante de justicia en materia de violencia sobre la mujer.
A juicio de Alarcón, esta fórmula es hoy más factible que antes habida cuenta la reforma de la ley Orgánica 7/2015 del Poder judicial, ya que en su artículo 87 bis permite tanto su comarcalización, como en su caso determinar la competencia exclusiva del mismo.
Para ello, añade la presidenta de la Audiencia Provincial, es necesario ampliar la planta judicial en Ciudad Real.
En este sentido, se inclina por solicitar la ampliación de la planta judicial en el capítulo de juzgados especializados exclusivos y atribuirle a ese nuevo juzgado demarcación provincial.