scorecardresearch
Diego Murillo

CARTA DEL DIRECTOR

Diego Murillo


Sin licencia para emprender

25/10/2021

La tormentosa licencia de obras para reformar el viejo colegio del Ferroviario pone en evidencia el 'problemón' que existe en la Concejalía de Urbanismo de Ciudad Real. No es una cuestión baladí, ni pasajera ni temporal ni nueva. Como ya recogió este periódico hace meses, la demora con la que este Consistorio tramita las licencias de obras y de apertura es realmente preocupante. Entonces fueron el propio Colegio de Arquitectos y la Asociación de Empresarios de la Construcción quienes lamentaron esta carencia en la capital ciudadrealeña a la hora de dar una respuesta eficiente y de tramitar, gestionar y contestar a los requerimientos del servicio. El propio Pleno municipal aprobó allá por mayo la contratación de más personal a una plantilla falta de recursos y quizá también de dirección. En el último capítulo a cuenta del inicio de las obras del Centro del Folclore en el antiguo Ferroviario, ubicado al lado del parque de Gasset, esta vez la 'víctima' no ha sido un ciudadano cualquiera que presenta un proyecto al Ayuntamiento para abrir un negocio menor. Que igualmente es importante. Esta vez ha sido la propia Consejería de Cultura quien ha sufrido un arduo camino para intentar convencer a los técnicos municipales de la reforma del edificio. Más allá de los escollos y carencias que pueda tener o no el proyecto, lo llamativo de todo el proceso es el silencio administrativo y la dilación en cada una de las respuestas que la Junta ha recibido de Urbanismo. Ha sido tan así que, un año después de iniciado el procedimiento, la Junta de Gobierno Local dio carpetazo al asunto sin que Cultura entendiera bien los motivos y después de cuatro respuestas fuera de plazo del propio Ayuntamiento. Con la negativa de los técnicos, el equipo de Gobierno se vio obligado a echar atrás el asunto sin que la Consejería no estuviera al tanto previamente. Después llegaron las reuniones y ahora un requerimiento previo a la vía judicial de la propia consejera de Cultura para que finalmente se retome el proyecto o bien acabará en los tribunales en un contencioso administrativo. Sin entrar en la idoneidad de la propuesta de la administración regional de la reforma del abandonado edificio, lo preocupante es si esto ha ocurrido a una administración que quiere invertir varios millones de euros, cuál será el vía crucis de autónomos, pymes y empresas  -con menos recursos jurídicos y técnicos- a la hora de encarar sus solicitudes de licencias con los créditos y alquileres acechándoles mes a mes sin obtener respuesta en tiempo y forma por parte de los servicios municipales. No debe entenderse esta exposición como una crítica sino como un acicate para que sus responsables -funcionarios, coordinadores, concejales, etc.- pongan el máximo de los recursos y controles para que el servicio esté a la altura de una gran ciudad. Ciudad Real no puede dejar pasar oportunidades y ver cómo las administraciones, empresas y autónomos se espantan por la deficiencia manifiesta de esta área en un momento donde la economía apura los meses para recuperar el gran vacío que dejó la pandemia allá por marzo de 2020.

ARCHIVADO EN: Ciudad Real, Urbanismo