Limpieza prevé trabajar unas 440 horas en Semana Santa

M.Lillo
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Unos 55 trabajadores se afanarán durante estos días para ofrecer la mejor imagen de la ciudad en unos días con gran afluencia de visitantes en sus calles para ver sus procesiones

Limpieza prevé trabajar unas 440 horas en Semana Santa - Foto: Rueda Villaverde

Miles de ciudadanos se echarán durante estos días a las calles de la ciudad para disfrutar de los pasos de su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Nacional. Por lo que respecta a las tareas de Limpieza que se desarrollarán a lo largo de estos días, serán 55 los trabajadores que intervendrán para que todo luzca con su mejor imagen, con una estimación de 440 horas de trabajo que tendrían un coste económico de unos 28.000 euros.
Durante estos días, la capital se convertirá en un gran escaparate para miles de visitantes y de ahí que la capital trate de ofrecer su mejor cara. De este modo, el servicio de Parques y Jardines ya ha abordado la nueva ornamentación de cara a esta Semana de Pasión, del mismo modo que ha revisado la decoración floral y engalado la plaza Mayor con guirnaldas y telas en la fachada de la Casa Consistorial. Además, dio un repaso con la Asociación de Cofradías para realizar tareas de poda o retirada de aquellas ramas que puedan entorpecer o dificultar el paso de las procesiones, del mismo modo que desde el área de Mantenimiento se están realizando trabajando en diferentes zonas con la instalación de cubre vallas.
En este sentido se pronunció la concejala de Limpieza Viaria, Manoli Nieto, quien explicó que se ha llevado a cabo una planificación especial de baldeo de acerados y calzadas, sino como as zonas de accesos de personas y planeado recorridos tanto antes como después de cada procesión.
Cada dispositivo estará compuesto por un oficial, responsable del equipo, un ayundante-conductro y dos o tres operarios. En total, unas 55 personas que desarrollarán alrededor de 440 horas de trabajo, según la estimación realizada por la sección de Limpieza para esta Semana Santa.
Para llevar a cabo estas tareas, los operarios utilizarán la maquinaria más moderna que se ha adquirido por el Ayuntamiento de Ciudad Real. Se trata de una barredora de aspiración, un equipo de baldeo, un furgón de Limpieza y uno o dos vehículos auxiliares. «El dispositivo es prácticamente igual todos los años, la diferencia es la maquinaria, que es mejor, sin ruido y con mayores prestaciones», aseguró a este diario la concejala del área. «Se han incorporado a la planificación de la Semana Santa unos medios más técnicos y mejor para la ciudadanía», afirmó la edil, quien puntualizó que de cara a la Semana Santa se ha mejorado el estado de papeleras y contenedores.
Por lo que respecta a la limpieza de la cera de los cirios que se utilizan en los desfiles procesionales, Nieto comentó que no es tanta la cera que se registra en las calles en Semana Santa como en agosto, con motivo de las procesiones en honor a la Virgen del Prado.En este sentido, comentó que en agosto se reparten cubre velas en colaboración con la Hermandad de la Virgen, mientras que en el caso de la Semana Santa no se facilitan, aunque sí se recomienda su uso por parte de las hermandades.
En este sentido, comentó que más que por una cuestión de limpieza les preocupa por cuestiones de seguridad, puesto que en muchas ocasiones es muy complicado retirar la cera de las calles y pueden dar lugar a resbalones o caídas de personas. Con todas estas tareas, la Concejalía de Medio Ambiente estima que, de contabilizarse económicamente, se destinarían unos 28.000 euros a las tareas de limpieza de la capital durante este época del año y con el objetivo de que la ciudad luzca la mejore posible de cara a una celebración religiosa que mueve a miles de personas y que sirve de escaparate para la ciudad. De hecho, la Semana Santa tiene un gran impacto económico en el sector hostelero o en los hoteles de la capital. De hecho, la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería informó que las reservas de hoteles se encontraban ya la semana pasada al 90 o 100%, si bien expresaba su temor porque la lluvia hiciera acto de presencia y se realizaran anulaciones de última hora.