Una vida entera de huida hacia delante

H. L.M.
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Ciudad Real es la primera ciudad en la que Ahmed, un ciudadano de origen palestino, es libre a sus 32 años para vivir y soñar su futuro

Con 32 años, Ahmed, nombre ficticio, no conocía nada más que su Libia natal. En este país era un forastero más, porque en su identificación figuraba como un refugiado palestino. Hijo de refugiados palestinos, sus padres huyeron de los conflictos de los 80 y de la invasión de su país por Israel. Allí estudió, se hizo enfermero y trabajó durante cinco años, hasta que las organizaciones militares de Palestina le pidieron que se uniera a su causa y que cambiara su trabajo en un hospital por un arma de fuego. «Lo que me hizo irme de Líbano fueron los tiroteos, que las fuerzas armadas me pedía que me uniera y que en Líbano no tenían ningún derecho como refugiado, no podía comprar una casa o hacer nada», explica Ahmed. «Habitaba en una casa, con mucha gente, mal ambiente sanitario y donde la vida no era buena».
Con este bagaje en la mochila, Ahmed compró un billete de avión y salió de Líbano con dirección a Brasil, donde estuvo durante una noche en tránsito y luego partió a Bolivia. Desde aquí cogió un avión aterrizó en Madrid, donde pidió asilo político. «Me quedé en Madrid, en un espacio para refugiados y tras dos meses me derivaron a Ciudad Real».
Aquí en Ciudad Real lleva ya tres meses residiendo, dedicando el tiempo a aprender español, para poder comunicarse y «ser parte de la comunidad». «En España quiero una nueva vida, llegué para salvar la mía», afirma con la esperanza de quien ha sido un refugiado, desde el día de su nacimiento y que si no hubiera huido seguramente lo habría sido hasta su muerte. «Tengo libertad para moverme, me siento a salvo y tengo una petición para ser enfermero», explica, mientras apunta que en este tiempo ha descubierto que «Ciudad Real es un buen punto para empezar» ya que es «más amable que Madrid». «Voy al supermercado, compro mi comida y además he tenido una nueva experiencia, he empezado a cocinar mi comida», señala, a la vez que remarca que ha vuelto a hacer deporte, algo que no ocurría desde que estaba en el colegio. En el futuro queda la necesidad de «empleo» de tener «libertad» y la intención de «hacer una familia».