Los pediatras dan un toque al consejero de Sanidad

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Le reprochan su afirmación de que «no se pueden tener pediatras viendo a niños sanos». A su juicio, es un ataque a un modelo sanitario de alta calidad

Los pediatras dan un toque al consejero de Sanidad - Foto: Alberto Rodrigo


La Junta directiva de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y  de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (Sepeap), las dos sociedades científicas que agrupan a más de 8.300 pediatras en España, han escrito una carta al consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández, en la que han defendido ser «los profesionales mejor preparados para realizar el Programa de Salud Infantil, además de realizar la asistencia a los niños enfermos agudos y crónicos».
Después de que hace casi dos semanas el titular castellanomanchego de Sanidad dijera que «no se puede tener a pediatras viendo a niños sanos», dichas sociedades de Pediatría de Atención Primaria consideran estas declaraciones «un ataque al modelo de atención pediátrica español» mostrado su «disconformidad» y «el rechazo más absoluto».
Tras recordar que el modelo asistencial español «ha sido reconocido como de altísima calidad por numerosos estudios, y constituye una de las herramientas más efectivas para mantener unas tasas de morbimortalidad infantil entre las más bajas a nivel mundial», AEPap y Sepeap han destacado su papel en el Programa de Salud Infantil, que incluye medidas de prevención y detección precoz de enfermedades.
En la misiva ambas sociedades recuerdan que el Real Decreto 137/1984 y la Ley General de Sanidad 14/1986 definen y sientan las bases de la actual red de Atención Primaria, regulan el sistema de salud pública y establecen el modelo sanitario, en el cual, «el pediatra es la puerta de entrada al sistema de salud de la población infantil y responsable de su atención integral: prevención de la enfermedad, promoción de hábitos saludables, detección precoz y tratamiento de las enfermedades infantiles y la orientación de los aspectos psicosociales de la crianza. «Y esta, es la labor integral que ejercen los pediatras de Atención Primaria de Salud», señalan.
Dicho esto, han añadido que el Programa de Salud Infantil, también conocido como ‘programa de atención al niño sano’ incluye exploraciones realizadas por el médico especializado en Pediatría como el cribado de enfermedades frecuentes como la displasia evolutiva de cadera, opacidades corneales, malformaciones cardíacas, criptorquidia, alteraciones ortopédicas, craneofaciales y del desarrollo psicomotor, déficit de atención y trastornos de espectro autista, todas ellas situaciones en las que su diagnóstico tardío tendría repercusiones nefastas para los niños.
«Lo más habitual es que ocupe aproximadamente el 15% de la actividad asistencial de los pediatras de los centros de salud. Las medidas de prevención tales como la vacunación, test de detección de metabolopatías, cribado de hipoacusia, salud bucodental, prevención del síndrome de muerta súbita del lactante, de accidentes, del maltrato infantil, así como la promoción de hábitos saludables están siempre presentes en las consultas de los pediatras».

Igualdad de acceso a la asistencia especializadas
En la carta remitida al consejero de Sanidad, los pediatras también subrayan que el modelo actual ha disminuido las desigualdades en el acceso a una asistencia especializada. «Si las familias españolas no encontraran en los centros de salud de la sanidad pública a los profesionales mejor formados para realizar estas visitas del Programa de Salud Infantil, los buscarían en otros ámbitos. Las familias con más nivel socioeconómico buscarán en otras vías asistencia adecuada y quedarían el resto en una especie de Pediatría racionada y con acceso al pediatra con ‘filtros’. Esto supondría crear inequidades en un momento en el que se habla de evitarlas», han advertido.
«Los especialistas en Pediatría somos los profesionales mejor preparados para realizar el Programa de Salud Infantil, además de realizar la asistencia a los niños enfermos agudos y crónicos, así como actividades docentes, investigación y una importante labor social a través de actividades de educación para la salud en los colegios, institutos y asociaciones; considerando los excelentes resultados en salud para la población infantil, a los que no debemos renunciar».