A prisión 16 de los 25 apresados por contrabando

Pilar Muñoz
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Uno de los detenidos a la salida de los juzgados de Manzanares - Foto: Fotos Rueda Villaverde

Mañana llevan ante la juez al resto de detenidos en la operación dirigida por la Guardia Civil de Ciudad Real, que se ha incautado de tabaco por valor de más de 7 millones, la mayor aprehensión después de la operación 'Nécora'

La juez Ana Rubio de Manzanares que instruye la causa contra una organización internacional dedicada presuntamente al contrabando de tabaco ha enviado a prisión a 16 de los 25 detenidos en una operación llevada a cabo en el sur de España dirigida y coordinada por la Guardia Civil de Ciudad Real siguiendo el rastro de un incendio declarado en septiembre del año pasado en una nave del polígono industrial de Manzanares, según ha avanzado La Tribuna.
En capilla hay otros nueve. Está previsto que pasen a disposición judicial, apuntan las fuentes.
La mayoría de los detenidos son de nacionalidad ucraniana, dos son búlgaros y otros dos españoles. Se les acusa de pertenencia a banda organizada, contrabando de tabaco y contra la hacienda pública.
Se trata de la mayor operación contra el contrabando de tabaco en España después de la operación ‘Nécora’ en Galicia, en el 90.
Los agentes se han incautado de tabaco por valor de más de siete millones de euros, según ha podido conocer este periódico.
La operación dirigida por la Guardia Civil de Ciudad Real se ha desarrollado en la localidad cordobesa de Santaella, concretamente en la calle Aguilar de la Frontera donde descubrió una nave repleta de tabaco, marcas inglesas muy conocidas falsificadas, han señalado las fuentes.
La Guardia Civil de Manzanares inició las averiguaciones para esclarecer las causas de un incendio declarado en una nave del polígono industrial de Manzanares en septiembre del año pasado y conforme avanzaba la investigación se empezó a atisbar el vértice de lo que se perfilaba como una organización internacional de grandes dimensiones que al parecer había empezado a montar una fábrica en una nave de Manzanares para elaborar tabaco con fines de ‘exportación’, al ‘comercio’ exterior.
Según los informes periciales, a los que ha tenido acceso La Tribuna, en el pasillo del nave se encontraron restos de palets y cartón carbonizado perteneciente a cajetillas de tabaco y otros objetos carbonizados que pudieron obstaculizar la salida a las personas que se encontraban en su interior. De hecho en el incendio murieron dos personas, cuyos cadáveres fueron hallados dos días después sepultados entre los escombros. Otros resultaron heridos de consideración y más tarde acabaron detenidos.
Según los informes que obran en poder de este diario, el fuego se inició en el pasillo central de la nave principal probablemente por acción de algún tipo de trabajo de mantenimiento, obra o manipulación de algún elemento capaz de generar una chispa o deflagración.
 Los investigadores hallaron tres focos y concluyeron que el incendio no fue intencionado, pero sí consideraron que podría ser constitutivos de un delito de homicidio por imprudencia habida cuenta de que hubo dos víctimas mortales.
 Se efectuaron una veintena de detenciones y a 13 personas se les imputaron de forma provisional delitos contra la salud pública y contra los derechos de los trabajadores.
Agentes de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ciudad Real siguieron avanzando en las investigaciones, que les han llevado hasta el sur de España donde al parecer la misma organización internacional habría montado o tendría otra fábrica para elaborar tabaco. Fruto de estas averiguaciones se ha desmantelado una organización internacional dedicada presuntamente al contrabando de tabaco.
‘Modus operandi’. Los responsables de este grupo criminal, según fuentes cercanas a la investigación, tiene una estructura jerárquica con los cargos bien definidos.
En este sentido, otras fuentes apunta a este diario que «viajan a España», inspeccionan varios lugares, eligen el mejor situado para evitar ser sorprendidos y ponen en marcha una fábrica clandestina de tabaco para posteriormente vender en el extranjero.
La organización ‘destinaría’ a la zona a subalternos y también captaría a gente en sus países de origen, Bulgaria y también en Ucrania, para la faena. Les pagan el billete para volar a España y luego en    Barajas (aeropuerto de Madrid) les recogerían, les montarían en una furgoneta y los trasladarían a la fábrica. Les daban las instrucciones por escrito y les llevaban la comida, es decir en una situación de esclavitud y totalmente alejados para evitar que pudieran huir o denunciar a la organización.
Es lo que han argüido los detenidos por los hechos destapados en Manzanares y también la mayoría de los apresados en la localidad cordobesa de Santaella, donde han caído otros 25. Estas actuaciones ligadas a la nave del polígono industrial de Manzanares se declararon secretas en su día, pero el Juzgado  que instruye la causa la ha abierto parcialmente.
Secreto de actuaciones. Las actuaciones que ha liderado la  Guardia Civil de Ciudad Real están declaradas secretas, han informado a este diario fuentes jurídicas.
La juez Ana Rubio, del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Manzanares instruye la causa y, de momento, mantiene el secreto de actuaciones. De ahí que sólo haya trascendido la detención de 25 hombres, la mayoría de nacionalidad ucraniana. Hoy por la mañana ingresaron en la prisión de Herrera de La Mancha varios de los apresados tras pasar a disposición judicial y por la tarde seis más.
 

Uno de los detenidos a la llegada a los juzgados de Manzanares Fotos Rueda Villaverde
Uno de los detenidos a la llegada a los juzgados de Manzanares - Foto: Fotos Rueda Villaverde
Uno de los detenidos a la entrar al autobús de la Guardia Civil en Manzanares Fotos Rueda Villaverde
Uno de los detenidos a la entrar al autobús de la Guardia Civil en Manzanares - Foto: Fotos Rueda Villaverde