Mujeres de Alarcos

HIlario L. Muñoz
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Mujeres de Alarcos - Foto: Tomás Fernández de Moya

Una muestra en el Museo Provincial de Ciudad Real recorre los vestigios de la mujer íbera a la que se suman algunas piezas, no expuestas todavía, sobre enterramientos femeninos hallados recientemente en la necrópolis

El Museo Provincial de Ciudad Real celebra hasta finales de abril el día de la mujer a través de un recorrido por sus piezas para descubrir a las primeras pobladoras del entorno de la capital, sus vidas, sus usos y sus costumbres. La Mujer Íbera es el nombre de esta ruta por el edificio, marcada en pequeños carteles que se descubren en las vitrinas o sobre las piezas. La idea de este recorrido es romper el discurso «androcéntrico» que se suele dar en las exposiciones, expuso la técnico Esther Arias. «La mujer ha quedado siempre relegada», indicó, con el referente de que se ve más el soldado y su mundo o las batallas que «los trabajos que habitualmente, históricamente, ha realizado la mujer». Por este motivo, con este recorrido se buscar romper ese discurso a través de productos textiles, útiles de cocina o herramientas para el cuidado. «Son unos trabajos a los que hay que dar la importancia que tienen», recordó Arias, ya que un hombre es guerrero porque había un grupo femenino que se quedaba en casa, trabajando en el campo cuidando a la familia o del ganado.
De este modo, mediante una serie de símbolos se pone el acento en los elementos utilizados para el telar, los punzones de hueso y de bronce que se utilizaban también para perforar los tejidos o figuras halladas en las que se simbolizan mujeres fértiles, como «peticiones que se hacían a la divinidad», recordó. Se trata de piezas encontradas en el oppidum  de Alarcos. A este recorrido se dedica también la representación del hogar íbero, donde hay un telar o un molino de mano utilizado para el grano,.
En esta conexión de materiales se pone el acento incluso en textos históricos, como uno de Estrabón, en el que se narra  el despido de una mujer de las labores agrarias que estaba realizando debido a que había dado a luz y seguido con su trabajo acto seguido. En el texto se lee que el empresario se dio cuenta de que trabajaba con dificultad ante lo que optó por su despido. Se trata de una muestra de que las mujeres siempre han desarrollado «trabajo fundamentales para la supervivencia del grupo».
patrimonio oculto. Esta serie de objetos se complementan con una vitrina dedicada al patrimonio oculto del museo provincial y en la que se pueden ver piezas que «están habitualmente en almacenes». En esta primera vez que se emplea la nueva vitrina se ha optado por mostrar los objetos hallados en tres tumbas de mujer de la necrópolis íbera. Estarán dos meses a la vista con una muestra en la que como curiosidad existen objetos funerarios de guerra, asociados a una mujer, algo que se trata de  una muestra de poder. En un momento cuando el metal era «relativamente escaso», este estaba ligado al poder. En la necrópolis hay cinco tumbas femeninas, algo que se sabe por el análisis de las cenizas encontrados en los espacios o de los objetos.
Así por ejemplo hay una en la que hay un espejo de bronce o  cuentas de pasta vítrea que podrían conformar una pulsera. Incluso existe una falcata, la espada curva de los íberos o puntas de flecha y de lanza, objetos asociados aquí también al mundo de las mujeres.
 

Mujeres de Alarcos Tomás Fernández de Moya
Mujeres de Alarcos - Foto: Tomás Fernández de Moya
Mujeres de Alarcos Tomás Fernández de Moya
Mujeres de Alarcos - Foto: Tomás Fernández de Moya