Ciudad Real, la que más creció en exportación de vino

I. Ballestero
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Ciudad Real, la que más creció en exportación de vino - Foto: Rueda Villaverde

Las ventas exteriores de vino aumentaron en 64,60 millones de euros en un año en el que el territorio fue el primero del país en volumen y el segundo en facturación

La provincia de Ciudad Real empieza a amenazar el liderato hegemónico de Barcelona como principal exportador de vino del país. Desde que en el año 2011 las bodegas y cooperativas provinciales superaran la facturación exterior de un territorio emblemático como La Rioja, las cifras de Ciudad Real y Barcelona nunca habían estado tan cerca como el año pasado, cuando la distancia se redujo a apenas 90 millones de euros. Todo, porque en el ejercicio 2018 las bodegas y cooperativas ciudadrealeñas fueron, de nuevo, las que mayor volumen de producción enviaron a los mercados exteriores, y lo hicieron para consolidar un segundo puesto en términos de facturación cimentado en una lectura irrefutable de las citas de exportaciones vinícolas del ejercicio pasado: ninguna otra provincia disparó tanto sus ventas exteriores a lo largo de 2018 como lo hizo la provincia de Ciudad Real.
Así lo recoge el informe sobre las exportaciones de 2018 elaborado por el Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV), al que ha tenido acceso La Tribuna. En él, el Observatorio pone la lupa en las exportaciones de vino de los diferentes territorios a partir de desbrozar las cifras recopiladas a lo largo del año por el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) para separar la pámpana de la uva, o lo que es lo mismo, para aislar en el análisis las exportaciones que corresponden al vino respecto de otras que se engloban también en la categoría de bebidas. El informe sitúa las ventas de vino de la provincia de Ciudad Real en mercados extranjeros en 482,94 millones de euros a lo largo del año pasado, la segunda en volumen de facturación a lo largo del ejercicio siempre por detrás del hasta ahora eterno dominio de Barcelona, que comanda las exportaciones vinícolas en el presente siglo pero cuyo liderato parece que la provincia está dispuesta a poner en duda.
El pasado ejercicio hubo 24 provincias que aumentaron sus ventas de vino en el extranjero con respecto al año anterior, pero nadie lo hizo al nivel de la provincia de Ciudad Real. De hecho, ningún otro territorio del país estuvo cerca de las cotas en las que transitaron las bodegas y cooperativas ciudadrealeñas. Superar los 482 millones de euros supuso disparar las exportaciones de vino de la provincia en 64,6 millones de euros, y la siguiente provincia con mayor incremento en el resto del país fue Badajoz, que se quedó en 27,6 millones de euros más que en el ejercicio anterior. Para el sector del vino ciudadrealeño, el año 2018 fue un ejercicio histórico, ya que nunca antes se había alcanzado una cifra similar en materia de facturación exterior, y evidencia la mejora que las bodegas y cooperativas han experimentado en un periodo relativamente corto de tiempo. Sin ir más lejos, a principios de siglo, en el año 2000, la provincia de Ciudad Real era la quinta de todo el país en exportaciones, y sus cifras de venta en el exterior apenas superaban los 108,6 millones de euros. La evolución fue lenta pero sostenida durante la primera década de esta centuria, y ya en el año 2005 Ciudad Real había escalado a la tercera posición del ranking nacional (154,75 millones de euros), aunque se encontraba todavía muy lejos de Barcelona (402,97 millones) y de La Rioja (220,37 millones de euros), los dos territorios que la aventajaban. Esa escalada no cesó y salvo la excepción hecha del ejercicio 2009, la provincia de Ciudad Real fue batiendo sus cifras de exportaciones vinícolas año tras año hasta los años 2014 y 2015, aunque fue en 2011, unos años antes, cuando superó por primera vez a La Rioja y se colocó en el segundo puesto nacional después de superar por primera vez los 300 millones de euros en ventas exteriores.
Esa cifra queda ahora atrás. La llegada de la recesión puso en duda la progresión de un sector estratégico para la economía provincial, pero las bodegas y cooperativas encontraron en la necesidad de la exportación una oportunidad para consolidar su presencia en mercados exteriores, elevando año a año el listón de las exportaciones vinícolas. Ese segundo puesto alcanzado en el año 2011 no sólo no parece en peligro, ya que la distancia entre Ciudad Real (482,94 millones de euros) y La Rioja (333,40), se incrementó a lo largo del último año, sino que la vista del sector está puesta en un primer lugar que hasta ahora parecía inalcanzable.
El crecimiento experimentado por la facturación exterior de vino desde la provincia de Ciudad Real no se puede desligar de la evolución en cuanto a volumen de vino exportado desde este territorio, porque la trayectoria de ambas cifras en el último lustro evidencia la madurez alcanzada por el sector del vino en la comercialización de su producto fuera de las fronteras españolas. Desde el año 2005, la provincia lidera en términos de volumen la salida de vino al extranjero, pero el crecimiento en la facturación de los últimos cinco años se ha producido en un contexto de continuado descenso en el volumen exportado, o lo que es lo mismo, en un marco de mejora en el valor medio de las operaciones. De hecho, en el año 2014, las exportaciones vinícolas de vino supusieron un volumen de 846,69 millones de litros en la provincia de Ciudad Real, y el año pasado apenas superaron los 700 millones de litros. Desde esa fecha, las bodegas y cooperativas han incrementado en un 32 por ciento su facturación exterior por venta de vino al tiempo que reducían un 17,3 por ciento el volumen de vino exportado. O lo que es lo mismo, vendían menos vino, pero lo hacían con precios más elevados, permitiendo que el descenso en el volumen no coartada el crecimiento sostenido de la facturación. Ese crecimiento, que fue el más elevado de todo el país a lo largo de 2018, es el que pone a la provincia en disposición de intentar convertirse en el líder absoluto de las exportaciones de vino.