La vigilancia en las aguas subterráneas se «extremará"

M.Lillo
-
La vigilancia en las aguas subterráneas se «extremará"

El presidente de la CHG afirma que se mantendrán las dotaciones asignadas en diciembre, pero se prestará especial atención «para evitar algún tipo de abuso» y llama al uso responsable

Los regantes de aguas subterráneas no verán recortadas sus dotaciones actualmente, aunque tendrán ‘encima’ a la administración de la cuenca, que mirará con lupa que no se excedan las extracciones ni se derrochen recursos. «En cuanto a las dotaciones aprobadas en los regímenes de extracciones no vamos a establecer ninguna limitación, pero sí se extremará la vigilancia en estos aprovechamientos de aguas subterráneas para evitar algún tipo de abuso», afirmó a este diario el presidente de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG), Samuel Moraleda.
De este modo, se mantendrá un régimen de extracciones que ya se aprobó en diciembre y que suponía una prórroga con respecto a la de la campaña anterior, que para las Masas Mancha Occidental I y II se cuantificó en 1.500 metros cúbicos por hectárea y año para los leñosos y de 2.000 metros cúbicos para los herbáceos, mientras que en la Masa Rus Valdelobos se estableció en 2.000 y 1.500 metros cúbicos respectivamente.
 A pesar de su mantenimiento, el presidente del organismo de la cuenca hizo un llamamiento «al consumo responsable», teniendo muy presente la escasez de precipitaciones durante el invierno que, no sólo ha dejado una bajada de recursos en los embalses, sino que también tendrá incidencia en los acuíferos.
«Es previsible que en los distintos controles piezométricos, habida cuenta de la escasez de precipitaciones, y de que también hemos visto que se está regando en algunas zonas, los niveles piezométricos comenzarán a descender», detalló el presidente de la CHG.
Por lo que respecta a las aguas superficiales, Moraleda se refirió a la reducción que se ha aplicado en algunas dotaciones, siendo sólo significativa -dijo- en el embalse del Vicario, que calificó en «peor» situación al almacenar menos de 14 hectómetros cúbicos. «En el resto, las reducciones han sido poco significativas», aseguró.
En concreto, la dotación para la Comunidad de Regantes del Vicario pasó de ocho hectómetros el año pasado a 4,8, aunque los regantes habían elevado su petición de asignación hasta los diez hectómetros. En el caso del Gasset, la dotación asignada es de un hectómetro cúbico, aunque los derechos que tiene reconocidos son 5,5; mientras que en el caso de Torre de Abraham han pasado de tener asignados 31 hectómetros cúbicos en la campaña pasada a 28 en la actual. Por el contrario, el volumen para los regantes de Peñarroya ha crecido de 20 a 25 hectómetros, dado que se encuentra casi al 100%.
«El agua para regadío está también garantizada, aunque con algunas restricciones, que se podrán levantar si durante esta primavera llegan más recursos», concluyó Moraleda.