Un punto y mucho más

Manuel Espadas
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Villarrubia
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Córdoba
Finalizado
Un gran Villarrubia planta cara al Córdoba y empata con la sensación de que el premio pudo ser mayor

Arroyo y Javi Flores (derecha) - Foto: Pablo Lorente

El Villarrubia sigue sin ganar en Segunda B… y sin perder. Sigue sin marcar… y sin recibir goles. Dos empates, dos puntos y la sensación de que el equipo de Javi Sánchez crece. El equipo plantó cara, e incluso llegó a dominar, a un ex Segunda como el Córdoba, dejando sobre el campo muy buena imagen. Imagen de equipo sólido, rocoso, ordenado y dueño de su terreno de juego. Y ése debe ser el camino a seguir.
La nueva categoría se presentaba en el Nuevo Campo con unos primeros minutos animados, pero con más sensación de peligro para los locales ante un Córdoba que parecía intimidar a un Villarrubia algo nervioso por lo singular del momento: su debut en Segunda B ante su afición. González, Juanto Ortuño y el veterano De las Cuevas ya habían lanzado muy cerca de ambas cepas de los postes de la puerta defendida por Samuel Diarra antes de que se cumplieran los diez primeros minutos de juego. Un arranque de partido incómodo para un Villarrubia que perdía el esférico con facilidad ante la presión de los visitantes, aunque poco a poco el equipo de Javi Sánchez se fue despojando de esos nervios iniciales para equilibrar la balanza, en juego y sensaciones.

De hecho, los dos siguientes disparos fueron hacia el otro fondo, contra la portería defendida por Isaac Becerra; el primero de Copete desde la frontal, con parada del meta cordobesista, y el segundo, de Arroyo, que se estrellaba en el poste.

El partido ya estaba donde quería Javi Sánchez, que repetía el equipo inicial presentado en Algeciras en la primera jornada, con la única novedad de Carlos Martínez por el ‘herido’ Víctor Algisí: Samu Diarra en la portería; Andriu y Carvalho como centrales, los dos Carlos, García y Martínez, en los laterales; Seoane, Julio de Dios y Arroyo en la zona ancha; y Dieguito, Copete y Fran Cortés como hombres más ofensivos.
Salvo un fuerte chut de Javi Flores al que respondía Samu Diarra con una estética y efectiva palomita, el resto de esta primera mitad fue para el Villarrubia, que pudo adelantarse en el marcador a la media hora cuando Nando Copete le cogía la espalda a la retaguardia andaluza en un balón largo y, sin demasiado ángulo, se presentaba delante de Becerra, al que no podía batir con su fuerte disparo raso.
Por momentos, el Villarrubia embotellaba a un Córdoba cada vez más incómodo, para desesperación de su técnico, Enrique Martín. Pero eso no evitó que el último ¡uy! de este primer acto lo provocara un disparo cercano de De las Cuevas que Diarra detenía con solvencia. La primera parte expiraba con buenas sensaciones para los intereses villarrubieros, tanto sobre el campo como en la grada.

El arranque del segundo periodo tampoco defraudó, y esta vez el Villarrubia no tardó en ofrecer la buena versión con la que había cerrado los primeros 45 minutos. Tras un peligroso cabezazo de Chus Herrero en un saque de esquina, los manchegos se fueron arriba, apretando a un rival al que cada vez guardaban menos respeto. Dieguito, el mejor de los blanquiazules, se perfilaba desde el ataque izquierdo y soltaba un derechazo que se estrellaba en la escuadra de la meta visitante. El primer gol del Villarrubia en Segunda B parecía cercano, y también lo intentó Copete con un disparo cruzado tras una veloz cabalgada, y minutos después volvía a aparecer Dieguito, ahora, cambiado de banda, toda una pesadilla para la defensa del Córdoba. El Villarrubia gustaba, ante un Córdoba en apuros. ¿Quién era el ex conjunto Tercera y quién el ex de Segunda División?
Enrique Martín movía ficha, dando entrada el delantero ghanés Owusu. No le gustaba nada lo que estaba viendo. Tampoco le gustó a Samu Diarra que Fernández buscara un balón que había repelido el portero con los tacos por delante. Afortunadamente, el de Mali podía continuar sin problemas.
Javi Sánchez también movía ficha. El equipo estaba bien, pero se empezaba a acusar el desgaste, en una noche muy calurosa. Arribas entraba en lugar de Fran Cortés, quizás el hombre ofensivo con menos protagonismo ayer.
Pero el Córdoba no se resignaba. A la contra disfrutó de la mejor ocasión del encuentro cuando Ortuño encaraba a Diarra tras un gran pase de Owusu, pero el portero de Mali evitaba el tanto visitante con una sensacional acción.
El encuentro seguía muy animado y lo raro es que aún no se hubiera podido cantar ningún gol. Pero ese gol no llegó y los últimos minutos se fueron escapando entre los cambios ordenados por ambos entrenadores, que quizás dieron por buenas las tablas al final.