La mitad de los ancianos continúa en la residencia Calatrava

A. Criado
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La mitad de los ancianos continúa en la residencia Calatrava - Foto: Rueda Villaverde

Más de la mitad de los usuarios de la residencia de mayores Calatrava de Calzada permanece aún en las instalaciones a una semana del desalojo decretado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almagro, fijado para el 13 de marzo

Más de la mitad de los usuarios de la residencia de mayores Calatrava de Calzada permanece aún en las instalaciones a una semana del desalojo decretado por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Almagro, fijado para las once de la mañana del próximo 13 de marzo. Algunos de los familiares ya han optado por trasladar a sus mayores a otros centros privados, pero la mayoría no quiere moverse o no tiene medios económicos para entrar a vivir en otras residencias. Así lo trasladó este martes a La Tribuna la abogada de la empresa que gestiona la residencia, Yolanda Montero, que ayer iba a entregar al juez que instruye el caso el listado con los datos de los usuarios que aún permanecen en el centro, más de la mitad de los cerca de 50 que se han visto afectados por este proceso de desahucio. «Algunos, obligados por sus familiares, han tenido que abandonar ya la residencia con mucha pena», manifestó la letrada para asegurar que continúan «luchando», aunque la situación «no ha variado» y el lanzamiento sigue fijado para el 13 de marzo. El pasado 19 de febrero, los propios usuarios y sus familiares redactaron y firmaron un escrito solicitando al juez que paralizara el desalojo hasta que se resolviera el procedimiento de ejecución hipotecaria que existe sobre este inmueble. En este documento alegaban que «no hay plazas suficientes para otros centros o residencias y las pocas plazas privadas de la zona son por un importe muy superior» al que pueden pagar. «Los residentes no son muebles, sino personas  con unas necesidades especiales», finalizaba la misiva. Ese mismo día, la directora provincial de Bienestar Social, Prado Zúñiga, se reunió con los residentes y sus familiares para plantearles posibles soluciones ante el inminente desalojo. Les informó de las plazas libres que hay en residencias privadas de la zona, en un radio de 50 kilómetros, y de las ayudas que existen para el pago de este tipo de recursos sociales. La representante del Gobierno regional recordó que todas las plazas de la residencia Calatrava son privadas y que la Junta «no tiene vinculación administrativa directa», aunque hizo hincapié en que iba a hacer todo lo que estuviera su mano para «ayudar a garantizar el bienestar de los mayores». En este escenario, Bienestar Social ha atendido la demanda de plaza en residencias públicas de cinco mayores y ha aprobado la entrada de un usuario con síndrome de Down en el Centro de Atención Integral para Personas con Discapacidad Intelectual (Cadig) de La Solana. «Hemos hecho todo lo que estaba en nuestras manos y a lo que nos comprometimos», subrayó Zúñiga, que confirmó que algunos familiares ya estaban contactando con otros centros privados. «No descartan que se puedan quedar, pero manejan la opción de que finalmente tengan que marcharse», sentenció.
 

La mitad de los ancianos continúa en la residencia Calatrava Rueda Villaverde
La mitad de los ancianos continúa en la residencia Calatrava - Foto: Rueda Villaverde