El Ayuntamiento contempla la renovación de 97 kilómetros de tuberías

Manuela Lillo
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Invertirá 40.000 euros en esta primera actuación, aunque el objetivo a largo plazo es la renovación de los 97 kilómetros de las tuberías de fibrocemento que existen en la ciudad

Imagen de una rotura en el Campus Universitario. - Foto: Tomás Fernández de Moya

La red de tuberías de fibrocemento de Ciudad Real se extiende por hasta 97 kilómetros de la ciudad, la misma distancia que separa prácticamente a Ciudad Real de Tomelloso. De hecho, representa el 37% del total de tuberías de la capital, que suman 264 kilómetros. El fibrocemento es un material antiguo, que ya no se usa en las nuevas instalaciones y que está detrás de la mayoría de los reventones que se producen en la capital. El concejal de Urbanismo, Alberto Lillo, reconoció que es el factor común que han encontrado en las cinco roturas que se produjeron en apenas tres días en distintos puntos de la capital, lo que dio lugar a la convocatoria de una reunión de emergencia para abordar la situación de la red de tuberías.

En el encuentro, que se celebró el lunes y contó con la asistencia de técnicos del Ayuntamiento, de la empresa concesionaria del servicio municipal de aguas, Aquona, y del asesor de aguas de la mancomunidad de Gasset, sirvió para acordar la necesidad de realizar un plan de acción con medidas a corto, medio y largo plazo con un objetivo: poner fin a los reventones.

La primera actuación consistirá en colocar unos reguladores en las válvulas que permitan graduar la presión del agua en razón del consumo. Lillo explicó que la mayoría de las roturas se producen de madrugada, entre las 3.00 y las 6.00 de la mañana, cuando apenas hay consumo pero se mantiene alta la presión del agua. Con los nuevos aparatos, que tendrán un coste de 40.000 euros, se pretende evitar esas averías.

A medio plazo, el Ayuntamiento avanzará en la sectorización de la ciudad. De esta forma, pretende dividir en áreas más pequeñas la ‘cobertura’ de las tuberías para que los cortes de agua afecten al menor número posible de vecinos.

hasta 2030. Ya a largo plazo, el concejal reconoció la necesidad de renovar toda la red de tuberías de fibrocemento que hay en la ciudad, los 97 kilómetros señalados. Supondría «una inversión muy importante» y se llevaría a cabo en un plazo que va hasta el año 2030. No obstante, el edil comentó la posibilidad de aprovechar el plan de renovación de acerados programado este año para renovar ya algunas tuberías. Lillo explicó que entre el 70 y el 75% del coste de cambiar las tuberías lo marca la obra civil, que así se podría ahorrar.

Urbanismo tiene previsto destinar 500.000 euros al plan de acerados, que se suma a los más de 500.000 euros que se irán en la primera fase de la obra de la plaza de Cervantes. Esta actuación implicará «abrir en canal» la plaza y renovar toda la red de aguas.

Lillo detalló que, hasta ahora, «nunca» se había hecho un plan de acción en Ciudad Real para abordar el problema de las tuberías y argumentó que «tiene que servir para ofrecer un mejor servicio al ciudadano». Recordó que la rotura de tuberías implica daños en los viales, así como cortes del tráfico y pérdidas de agua.

Para el edil, el estado que presenta la red de agua de la capital es consecuencia de la falta de inversiones en el subsuelo durante los sucesivos gobiernos del Partido Popular y aseguró que él está «para dar soluciones y reconocer los problemas». Aseguró que la situación es «complicada» y que las tuberías que han reventado en los últimos días son «todas muy antiguas y la presión, cualquier cambio de temperatura o cualquier cosa puede afectar», dijo Lillo en referencia al análisis realizado por los técnicos.

En concreto, recordó que la primera de estas averías se registró en la calle Miguel Delibes, donde ya se han registrado incidencias «en varias ocasiones». Le siguió la rotura de la calle Atalaya, que se produjo a las 5.30 horas de la madrugada, así como la que tuvo lugar en la carretera de Piedrabuena, en la intersección con la calle Caracuel. Asimismo, se produjo «por primera vez» una rotura en la calle Pintor López Torres, una zona «relativamente moderna» y donde causó sorpresa el importante reventón que se registró.

La evolución de las roturas refleja que en 2010 se alcanzó el pico más alto, con 187 reventones, de los que 143 fueron en tuberías de fibrocemento. En 2015 el total fue de 123, 82 de ellos en las viejas infraestructuras y la estimación para este año es que se produzcan 108 roturas, de las que 63 serían en las tuberías de fibrocemento.