El futuro: higiene industrial, la alimentación y los idiomas

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El Plan Adelante 2016-2019 sitúa el foco en la necesidad de fomentar las agrupaciones empresariales innovadoras o clústeres. Las iniciativas clúster emprendidas tienen un escaso recorrido temporal y se circunscriben al sector agroalimentario

El futuro: higiene industrial, la alimentación y los idiomas - Foto: Jesús J. Matías


Los clústeres o agrupaciones empresariales innovadoras son herramientas eficaces para corregir o superar las limitaciones del pequeño tamaño, al potenciar la cooperación en áreas clave para el desarrollo de las empresas (innovación, financiación, exportación y relaciones internacionales). Es uno de los apuntes que recoge el estudio ‘La economía de Castilla-La Mancha: diagnóstico estratégico’, publicado por CaixaBank.
El hecho de que Castilla-La Mancha no cuenta en la actualidad con ningún referente en la red de Agrupaciones Empresariales Innovadoras (AEI) del Estado, prueba la menor cultura colaborativa de las empresas. Las iniciativas clúster emprendidas tienen un escaso recorrido temporal y se circunscriben al sector agroalimentario, hegemónico en la región, y a contadas industrias que han alcanzado cierta especialización y excelencia productiva (sectores aeronáutico y metalmecánico).
Con objeto de revertir esta situación, el Gobierno autonómico ha incorporado la dimensión clúster en el marco estratégico. El Pacto para la Recuperación Económica de Castilla-La Mancha 2015-2020 señala entre sus prioridades el impulso de nuevos clústeres con fuerte componente en I+D+i, junto con la promoción de los foros empresariales para la creación y consolidación de los clústeres.
El Plan Adelante 2016-2019, diseñado para mejorar la competitividad de las empresas castellano-manchegas sitúa el foco en la necesidad de fomentar las agrupaciones empresariales innovadoras, e identifica los siguientes nichos estratégicos: estructuras metálicas, alimentación ecológica, higiene industrial y español para extranjeros. La Estrategia de Especialización Inteligente (RIS3 Castilla- La Mancha) concreta con mayor precisión los nichos de excelencia regional, entre los cuales destacan el sector Agroalimentario (vitivinícola, lácteo, aceite de oliva y cárnico), sectores tradicionales como la cerámica estructura, madera y mueble, metalmecánico, confección y calzado, y otros sectores prioritarios como el medioambiente y energía, bioeconomía, turismo y aeronáutico. Asimismo, apunta a otros transversales como el sector de la Logística.
La diversidad de vocaciones productivas del territorio castellano-manchego es esencial para analizar la proyección territorial de los sectores estratégicos de la región. Las actividades agroalimentarias alcanzan un gran peso económico en la región y son cruciales para la viabilidad socioeconómica del medio rural. Ciudad Real sobresale como la provincia con el sector agroalimentario más competitivo, especialmente, por la pujanza de las actividades vitícolas y de producción de derivados lácteos. El ascenso del sector aeronáutico, a partir de los polos de Illescas (Toledo) y Albacete, evidencia la capacidad de la región para desarrollar actividades punteras. La industria metalmecánica tiene una fuerte impronta en Albacete, donde destacan actividades como la cuchillería y los componentes de automoción, que están apostando por la fabricación avanzada y la internacionalización.