Detienen a 31 pedófilos por captar a 145 niños por Internet

Agencias
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Los criminales animaban a los menores a emitir por webcam con peticiones que simulaban un juego, cae tras una operación internacional conjunta entre la Guardia Civil y el FBI. En España se han arrestado a tres personas.

Detienen a 31 pedófilos por captar a 145 niños por Internet - Foto: EFE/GUARDIA CIVIL

La Guardia Civil y el FBI han detenido a 31 personas e identificado a 145 menores, la mayoría niñas, que habían sido captadas para participar en una plataforma de Internet de videoconferencias en las que las víctimas grababan vídeos de contenido sexual.
Se trata de una nueva fase de la operación Craven, iniciada en 2016, ha permitido a la Guardia Civil el cierre definitivo de esta plataforma en la red administrada desde España y utilizada por varios grupos criminales para conseguir la participación de menores en actividades sexuales.
En España, el grupo de Delitos Telemáticos de la Unidad Central Operativa (UCO) del instituto armado ha arrestado a tres personas -una de ellas detenida hace un año en Alicante y que ha sido condenada ya a 180 años de prisión por 38 delitos de producción y distribución de material pornográfico con menores, algunos de ellos de "carácter degradante o vejatorio- y ha identificado a ocho menores, mientras que la mayoría de actuaciones policiales se han practicado en EEUU.
Entre los detenidos había "cazadores", un rol que consistía en rastrear a menores en diferentes redes sociales, principalmente niñas de entre 8 y 14 años de edad a las que enviaban enlaces animándolas a participar en la plataforma intervenida. Una vez se ganaban la confianza de los menores con juegos propios de su edad, les incitaban a seguir otras prácticas con contenido sexual a través de su webcam.
Durante esta fase participan ya los denominados "loopers" o "lanzaderas". Su tarea era la de engañar a las víctimas con esos juegos infantiles para lo cual difundían otros similares ya elaborados para que los niños los imitasen.
Las investigaciones de la operación Craven se iniciaron hace tres años después de que la Guardia Civil recibiera una información del grupo contra la explotación sexual del FBI, que alertaba de la existencia de una plataforma con contenido pedófilo.
Sobre la persona condenada a 180 años de prisión, los investigadores indicaron que inicialmente el condenado descargaba archivos pedófilos a través de redes de intercambio de archivos o P2P y que su actividad delictiva se desarrolló después en redes que permiten un mayor anonimato, donde obtuvo material idóneo para hacerse pasar por un menor más, llegando a interactuar con decenas de ellos. Esta actividad fue desarrollada durante años, aumentando progresivamente el nivel de perversión de las actividades solicitadas a sus víctimas y su liderazgo en el grupo criminal. El análisis del material intervenido en su domicilio durante el registro permitió a los agentes descubrir que había utilizado diversas identidades ficticias y técnicas de engaño para captar a sus víctimas, todas ellas menores.
Además de la plataforma que dio origen a la investigación, esta persona había utilizado otra de características similares, diseñada específicamente para este tipo de prácticas.