Readmitidos los dos trabajadores despedidos con baja médica

M.S.
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En ambos casos se llegó a un acuerdo para la readmisión de estos empleados dentro de una situación que ha provocado el aumento del número de consultas laborales a los sindicatos

Los trabajadores con incapacidad temporal temen ser objeto de despido. - Foto: Pablo Lorente

El Gobierno tiene previsto derogar en las próximas semanas la ausencia intermitente, por motivos de salud, como causa objetiva de despido que contempla la última reforma laboral y que fue avalado por una sentencia del  Tribunal Constitucional en octubre del pasado año. Con la sentencia sobre la mesa, en noviembre  se producían los primeros despidos de este tipo en Ciudad Real. Ambos trabajadores, de Bolaños de Calatrava y Puertollano, «han sido readmitidos sin necesidad de llegar a juicio», como ha explicado a La Tribuna la abogada de UGT, Eva González,  al frente de ambos casos. 
El primero se cerró tras un encuentro con la empresa. El caso era de «una mujer que sufría fuertes migrañas y esto le provocaba bajas de un día o día y medio, cortas». Más que baja médica, González de hecho habla de reposo por «prescripción médica». «Cuando le da una migraña fuerte debe querdarse en casa, porque no le puede dar la luz y además puede llegar a marearse».   
El segundo caso, fue algo más complicado y requirió llegar incluso a la conciliación, paso previo al juicio. «La empresa alegaba que se había dado de baja en numerosas ocasiones y que en la mayoría de los casos había sido por lesiones de un deporte que el empleado, conductor de un camión, práctica como hobby que es el fútbol». Al final se consiguió su readmisión pero «el trabajador ha tenido que comprometerse a tener más cuidado, ya que padece de lumbares y el problema es que el pasado año, una baja de cuatro meses por una crisis lumbar propia de su trabajo, se vio alargada otros dos meses por  una esguince de tobillo, que se había hecho jugando al fútbol».  
Por el momento estos son los dos únicos casos de la provincia de despido objetivo por faltar al trabajo, aún estando justificado con una baja médica por incapacidad temporal, como recoge la reforma laboral de 2012 y que vino a avalar la sentencia del Constitucional que sobre todo ha  provocado cierto temor entre los trabajadores. «En estos meses hemos recibida muchas llamadas de personas que nos han pedido que les asesoráramos en esta materia, preocupados porque estos despidos vienen a generar todavía más inestabilidad laboral», reconoce González. 
Para Juan Jiménez, secretario general de la UGT, la recuperación de estos puestos de trabajo sólo tiene «una lectura positiva». Primero, porque «nuestro gabinete ha hecho muy buen trabajo» y segundo porque «las empresas se han dado cuenta de que aquello era un abuso». Ahora lo que toca es, asegura,  «modificar de una vez por todas la reforma laboral para que cosas como éstas no vuelvan a suceder». Los sindicatos ya pidieron la eliminación de ésta y otras medidas de la reforma laboral «que han desequilibrado la balanza a favor de los empresarios en los últimos años». Se refiere  Jiménez con esta afirmación por un lado al tema de los ERE. «Con la reforma de 2012 las empresas ya no tienen que pedir permiso a la autoridad laboral y eso ha incrementado el número de expedientes», señala. Y por otro a la caducidad  de los convenios. Desde la entrada en vigor de la reforma si transcurría un año desde la denuncia del convenio sin que se hubiese acordado uno nuevo o dictado un laudo arbitral, el convenio (salvo pacto en contrario) perdía vigencia y debía aplicarse entonces el convenio colectivo de ámbito superior que correspondiera al sector. Derogados estos tres puntos de la reforma, «habremos dado un paso importante para recuperar el equilibrio entre trabajadores y empresarios. No se trata de regalarle nada a nadie, sino de tener las mismas armas y la misma fuerza a la hora de sentarnos en  una mesa de negociación», sentencia.