La mujer alumbrada

C. de la Cruz
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Ana Trujillo, Luis Mansilla y Ana Gallego-Preciados, en la presentación de TTras el candil - Foto: Rueda Villaverde

'Tras el candil' revela la importancia de la figura femenina en la masculinizada sociedad minera de Almadén a través de una pieza que «rescata los sentimientos»

Mineros bajo tierra, sonidos de explosivos, picos y palas, el sudor en la frente, el dolor del esfuerzo, el premio del trabajo, el sinsabor de la pérdida... ¿Y dónde están las mujeres?
El documental Tras el candil responde a esta pregunta, un retrato de la importancia del sexo femenino en un entorno industrial-minero tan concreto como Almadén.
En un mundo masculinizado donde la necesidad de músculo imperaba, la fama de las minas de mercurio de Almadén en el yacimiento más grande del mundo esconde historias particulares. Dirigida por Luis Mansilla, profesor de la Escuela de Ingeniería Minera e Industrial de Almadén, Ana Trujillo, Ana Gallego-Preciados y Ana Pozo dentro de un proyecto de investigación de la UCLM, y con música original del almadenense Juan Navazo, Tras el candil alumbra lo que estaba oculto.  
El propio Mansilla explica que «hemos rescatado los sentimientos, el patrimonio inmaterial y debe servir de base y de futuro para reconocer el trabajo de las mujeres». Y es que esta pieza antropológica expone historias de superación, de auténticas heroínas que ante la adversidad eran también capaces de mostrar una sonrisa.
Entre los momentos más duros de una vida ligada al subsuelo estaba el miedo a la muerte o la constatación de la misma. Ana Trujillo subraya que «había dos duelos, en vida cuando los hombres se iban a trabajar y el duelo  de la pérdida por fallecimiento, que había muchos, y ellas tener que sacar adelante al resto de la familia».
Así, fenecer no era sino el principio de un camino mucho más largo, y sin duda más duro. Ana Gallego-Preciados incide en que la viudedad tenía una dificultad añadida, porque «si perdían el sueldo del marido perdían la vivienda y tenían que buscarse la vida, y como mucho les daban trabajo de limpiadoras y sólo con eso  tenían que sacar adelante una familia, en casos numerosa».
El germen del documental nació  «con la idea como puesta en valor del patrimonio industrial vinculado con Almadén. Nos surgió la posibilidad de presentarlo en otro formato», explica Mansilla sobre un cortometraje de 21 minutos de dirección en el que se registran más de 20 testimonios de mujeres.
Trujillo explica que «lo que queríamos es darle voz a las mujeres de Almadén, porque Almadén es una sociedad para hombres y todo lo que está escrito y documentado es sobre la minería y el hombre».
La cinta, finalista del II Certamen de Cortometrajes 2018 de la Diputación Provincial de Ciudad Real, se ha presentado esta tarde en la Facultad de Letras del campus universitario. Y el peregrinaje no ha hecho más que empezar, ya que la intención es que la cinta pueda ser visionada en Idrija (Eslovenia), localidad hermanada con Almadén como las dos las dos explotaciones más grandes del planeta en extracción de mercurio.