Un flujo de trabajadores con destino a Madrid

R. Chavarri
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El Ministerio de Trabajo afirma que Ciudad Real mitiga la pérdida de mano de obra que, además de a Madrid, parte con destino a Toledo y Cuenca

Un flujo de trabajadores con destino a Madrid - Foto: RUEDA VILLAVERDE

No solo son empresas las que cambian de ubicación. También el mercado laboral obliga a los trabajadores, en muchos casos, a buscar una oportunidad en un punto distinto al de su residencia. El Ministerio de Empleo se encarga de ‘medir’ a través de su informe sobre Datos Básicos de Movilidad, publicado recientemente ese tránsito interprovincial y Ciudad Real aparece como una de las principales provincias emisoras de trabajadores, aunque mitiga su pérdida de mano de obra.
Desde 2001, Cádiz es la provincia que se mantiene con mayor saldo emisor y se ha acentuado en 2018. La segunda emisora es Toledo que, aunque ha aumentado de forma moderada su saldo durante el último año, ha protagonizado uno de los cambios más acusados durante la última década ya que en 2007 era nítidamente receptora. Alicante, que es la tercera con el saldo negativo más elevado, ha continuado con la tendencia de los últimos años de incrementar su carácter emisor. Tarragona, una provincia tradicionalmente emisora, durante el último año ha sido una de las que más ha acentuado este carácter.
Además de Tarragona las provincias emisoras que más han incrementado su saldo negativo durante el último año han sido Granada, Almería, Girona y Badajoz. Por el contrario las que más han atenuado su saldo negativo han sido Ciudad Real, La Rioja, Sevilla, Pontevedra y Castellón.
Ciudad Real, según las cifras ministeriales sufre una tasa de movilidad que roza el 20%. «Una elevada tasa de movilidad indica que el peso de las entradas y salidas es elevado en relación con el número de contratos que implican permanencia en la provincia», explican desde el Ministerio, donde sitúan a toda Castilla-La Mancha, menos a Ciudad Real, dentro del grupo de provincias con mayor tasa de movilidad de España que, al igual que ocurre con las empresas, tiene en Madrid a su principal punto de destino.
En 2018 se identificaron hasta treinta y nueve grandes flujos interprovinciales, con más de 15.000 contratos en cada uno de ellos, ligados a la contratación de trabajadores, que suponen la tercera parte de los desplazamientos y se concentran en zonas concretas del país, que van desde los desplazamientos entre Madrid y Barcelona en ambas direcciones a los flujos entre Madrid y las provincias limítrofes de Toledo y Guadalajara, en ambas direcciones y los flujos desde Ciudad Real, Sevilla, Valencia, Málaga, Cádiz y Alicante hacia Madrid.
En el caso de Castilla-La Mancha, el 14,91% de los contratos que han supuesto movilidad interprovincial lo han sido dentro de la comunidad, porcentaje similar al del año anterior y muy por debajo de la media de las comunidades pluriprovinciales. En estos contratos tiene un peso más acentuado el sector agrícola con el 32,5%, frente a la construcción que no supera el 8%. Es la comunidad en la que menos peso representa el sector servicios, que no llega al 50%. Los principales flujos se dan entre las provincias de Albacete y Cuenca y las Ciudad Real y Toledo en ambas direcciones y desde Ciudad Real y Toledo hacia Cuenca.
En todos los casos hay predominio masculino y el flujo más equilibrado en términos de sexo es el de Guadalajara a Toledo.
Los flujos entre las provincias de Ciudad Real, Cuenca y Albacete son los que presentan una mayor proporción de extranjeros y se centran en las actividades ligadas al campo. Entre las provincias de Cuenca y Toledo tiene importancia la industria en ambas direcciones. El sector servicios tiene importante peso en los desplazamientos entre Guadalajara, Toledo y Cuenca.
En cuanto a la construcción, el Ministerio dedica un apartado especial para analizar el influjo del ladrillo en la movilidad laboral en España, un sector que ha continuado perdiendo peso entre los desplazamientos, siguiendo la tendencia de los últimos años. En este sector se han realizado el 7,01% de contratos con movilidad, convirtiéndose en el que menos peso tiene, cuando en 2007 con el 20,97% era el segundo sector. En todo caso sigue siendo, después del agrícola, el sector con la tasa de movilidad más elevada, 17,17 %.
La construcción tiene un importante peso en los flujos entre Ciudad Real y Madrid en ambas direcciones, de Cádiz a Islas Baleares, entre Málaga y Granada y de Murcia y Alicante a las Islas Baleares.
 


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