El ojo del tigre, el espíritu del combate

Pilar Muñoz
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Uno de los helicópteros Tigre espera la señal para el despegue y vuelo nocturno. - Foto: Ejército de Tierra

El Batallón de Helicópteros de Combate ya tiene la flota completa de 24 aparatos, sólo a falta de la entrega física de uno de ellos en fase de comprobación del 'software'.

Familiarizarse con el vuelo nocturno para garantizar las misiones con seguridad y eficacia es el objetivo del incremento de los ejercicios de adiestramiento en el Batallón de Helicópteros de Ataque I con sede en Almagro. Las tripulaciones de los aparatos Tigre realizan vuelos diurnos y nocturnos, que compaginan con prácticas virtuales en el centro de simulación del batallón.
Y mientras los pilotos continúan ejercitándose en la Base de Almagro, a unos 200 kilómetros, en la factoría de Eurocopter de Albacete, se lleva a cabo la comprobación del software del último Tigre pendiente para completar la flota de 24 aparatos, 18 de la última versión HAD (Helicóptero de Ataque y Destrucción) y seis de apoyo y protección que fueron los primeros adquiridos por Defensa y construidos por Airbus Helicopters en su planta de Marignane (Francia).
Sobre el papel, los 24 helicópteros de combate han sido ya entregados al Ejército de Tierra, pero aún falta por recibir el que se encuentra en fase de comprobación en Albacete, según ha explicado a este diario el teniente coronel jefe del Batallón, José Manuel Galvañ Bonmatí.
También hay cuatro Tigre en Albacete «en fase de readaptación» y en un par de meses se prevé que toda la flota esté en la base de Almagro. Mientras tanto, las tripulaciones siguen adiestrándose para no perder aptitudes e intervenir cuando sea necesario.
De ahí los vuelos diurnos y nocturnos que realizan a diario los pilotos de los helicópteros Tigre. «Volar por la noche requiere de más concentración y se van haciendo fases para que las tripulaciones sigan adiestrándose en este tipo de vuelo», ya que tienen que estar preparados para intervenir en cualquier momento.
Respecto a próximos ejercicios en los que intervendrá el personal militar del Bhela-I, el teniente coronel Galvañ Bonmati avanza a este diario que la última semana de este mes, concretamente entre el 24 de febrero y 3 de marzo, casi todo el batallón está desplegado en el centro de adiestramiento de San Gregorio (Zaragoza).
Después del verano tienen previsto participar en un ejercicio de ámbito nacional en Francia.
En cuanto a misiones internacionales, recuerda que en diciembre regresaron de Irak un capitán y un cabo de la base que formaron parte del contingente español desplegado en aquel país en guerra por la amenaza de Daesh. Actualmente hay tres militares del Bhela-I desplegados en Irak: un capitán piloto, un capitán enfermero y un subteniente. Estarán hasta mayo.
El teniente coronel Galvañ recuerda que militares destinados en el batallón de Almagro han participado en otras misiones, una en Bosnia y otra en Afganistán en apoyo al contingente español en repliegue.
El Batallón de Helicópteros de Ataque enclavado en Almagro ha participado en 72 misiones internacionales en los últimos veinte años. En los 90, en la Guerra de los Balcanes, y en este siglo, en Oriente Medio. Militares destinados en Almagro han estado en la primera Guerra del Golfo en Irak, escenario al que regresaron en 2003 y 2004. Actualmente siguen actuando en ese país como parte del contingente internacional en apoyo contra el Estado Islámico. Afganistán fue el bautismo de fuego de los helicópteros Tigre. En 2013, el Bhela I participó con tres helicópteros Tigre HA-28 en la operación de reconstrucción de Afganistán, integrándose en la Agrupación Táctica de Helicópteros Aspuhel, dentro del contingente español desplegado en el país asiático. Su misión principal fue dar apoyo y protección al repliegue de las tropas españolas desplegadas.