Mayasa amplía el plazo de almacenamiento de mercurio

Ana Pobes
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La normativa establece un plazo máximo de seis meses pero la Junta amplía el plazo hasta 2023 ya que las operaciones de transformación de la planta aún no han comenzado debido a «fallos en uno de los reactores»

Mayasa amplia el plazo de almacenamiento de mercurio - Foto: Rueda Villaverde

Minas de Almadén y Arrayanes (Mayasa) sigue trabajando para poner a punto la planta de estabilización del mercurio, cuya construcción finalizó hace ahora aproximadamente un año. Y con la puesta en marcha como uno de sus principales objetivos, la empresa solicitó al Gobierno regional ampliar el plazo máximo de almacenamiento en la planta del mercurio. La normativa establece un plazo máximo de seis meses para almacenar este tipo de residuos con la posibilidad de modificarlo por «causas debidamente justificadas y siempre que se garantice la protección de la salud humana y el medio ambiente». Y tanto Europa como el Gobierno regional, siempre bajo el paraguas de la legislación, han permitido a Mayasa el almacenamiento temporal de este metal en las instalaciones hasta 2023. El motivo, que ambos organismos reconocen la limitada capacidad disponible para llevar a cabo la transformación del residuo de mercurio existente en toda la Unión Europa y que las operaciones de transformación del mercurio aún no han comenzado en la planta debido «a fallos de uno de los reactores», según recoge el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) en su publicación de ayer y confirman fuentes cercanas a Mayasa. Diferentes circunstancias que han obligado a la empresa pública a pedir más tiempo.
El proyecto de la planta tiene su germen en la entrada en vigor del reglamento que prohíbe la exportación del mercurio y la obligación de almacenar los excedentes. La planta de estabilización de mercurio de Almadén está diseñada para poder llevar a cabo los diferentes procesos de eliminación del mercurio metálico, hasta formar un cemento polimérico como producto final. Este material es un sólido inerte, más resistente que el mortero, con una baja porosidad e impermeable.
La planta se encuentra enclavada en el paraje Las Cuevas, a unos diez kilómetros del casco urbano de Almadén y donde se encuentra instalado el antiguo almacén comercial para la exportación del mercurio. Con una inversión de tres millones de euros, financiados íntegramente por la Sociedad Estatal de Participantes Industriales (SEPI), accionista único de Mayasa, la planta tratará más de 300 toneladas de mercurio metálico al año para solidificar y dispone de una capacidad de tratamiento diario de 1.260 toneladas. Cifras entre las que tampoco hay que olvidar la creación de puestos de trabajo, ya que el empleo va también ligado al proyecto y generará en torno a unos 15 empleos.
Mayasa finalizó la planta de estabilización del mercurio en agosto del año pasado. Lo que hace unos años se trataba de un proyecto en papel, hoy ya se ha convertido en realidad. Pero queda lo más importante, su puesta en funcionamiento que volverá a poner a la localidad como referente mundial en este tipo de tecnología que sólo dispone Minas de Almadén y Arrayanes SA (Mayasa). El objetivo de la empresa pública era que la planta empezara a funcionar hace un año, pero de momento este reto tendrá que esperar tras los fallos registrados en uno de los reactores durante la realización de las pruebas previas a la puesta en marcha de los equipos y la instalación. En este sentido, las mismas fuentes subrayan que Mayasa trabaja en resolver el problema con el objetivo de que el inicio dela actividad «sea cuanto antes» aunque todavía no hay una fecha marcada en el calendario para que la planta funcione a pleno rendimiento.