Leñosos ante la 'crisis' del cereal

Manuela Lillo
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Valentín Utrilla. - Foto: Tomás Fernández de Moya

Asaja alerta de la reducción de la superficie de siembra de cereales de invierno por el aumento de los cotes de producción y por los bajos precios que perciben los productores.

Valentín Utrilla ha echado cuentas y no le salen los números. Por eso, ha decidido cambiar el cultivo del cereal por leñosos, por el olivo, una opción que ve más viable para generar algo de rentabilidad en su explotación. La bajada de precios que se viene experimentado en los cereales en los últimos años, junto con el aumento de los fertilizantes o de los carburantes ha sido el motivo principal por el que ha optado por cambiar su  plantación. Así lo comentaba a La Tribuna después de que la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) alertara, hace unos días, de la reducción de la superficie de siembra de los cereales de invierno. La falta de rentabilidad de estos cultivos es la principal causa y está motivada por los bajos precios en origen que percibe el productor y por el aumento de los costes para sacar adelante su cultivo.
Así lo suscribe a pie de campo Valentín, en su finca ubicada entre Miguelturra y Pozuelo, desde donde ve crecer, poco a poco, un nuevo cultivo con el que quiere avanzar en la diversificación de sus plantaciones. «Todos no se van a dar mal», dice tras poner de manifiesto la «poca rentabilidad» que ya venía arrojando el cereal y que, en un periodo de cinco años, con altibajos, ha visto que no le sale a cuenta. Por esta razón, apostó por buscar alternativas y decidió dar el paso de reducir la superficie que venía destinando al cereal, principalmente para cebada, trigo y guisantes, y apostar por nuevas plantaciones de olivar, manteniendo la parte de viñedo. De este modo abre el abanico de posibilidades con estos tres cultivos que ve más rentables que el cereal, si bien reconoce que debe esperar «cuatro o cinco años» para que el olivar empiece a dar sus frutos y que se traduzca en la recogida de aceituna.
Así lo comentó este agricultor que, como otros, han decidido dejar a un lado la plantación de cereales, uno de los cultivos tradicionales de la tierra de sembrado en otoño-invierno a la espera de su recogida en junio. Así lo recordó Pedro Martínez, también agricultor tradicional de Ciudad Real, que afirma que el cereal está registrando «un precio ridículo, como hace 40 años», en referencia a la escasa evolución que experimenta el sector agrario en cuanto a los precios de sus productos, pero subrayando que, sin embargo, tienen que hacer frente al aumento de los costes que se producen en bienes y suministros que necesitan para ejercer su actividad, como es el caso de los fertilizantes y también del combustible, además del coste derivado del consumo eléctrico.
Asegura que, como Valentín, son muchos los agricultores que han dado ‘plantón’ al cereal en el momento de la siembra y han apostado por cultivos leñosos, tales como el almendro, el pistacho o el olivar. «Las perspectivas de los leñosos son mejores, sobre todo del almendro, el viñedo y el olivar, aquí parece que hay más futuro», explica Valentín desde su finca ante esta ‘crisis’ del cereal.