Ciudad Real suma unos 50 delitos de odio en cinco años

Hilario L. Muñoz
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El responsable de WADO Ciudad Real. - Foto: Tomás Fernández de Moya

La provincia es la que menos incidentes raciales u homófobos registra de Castilla-La Mancha durante el último año con datos, 2017, tras bajar por primera vez de la decena.

Más de medio centenar de delitos de odio ha registrado la provincia de Ciudad Real entre los años 2013 y 2017 según las estadísticas del Ministerio de Interior, que se han publicado recientemente. El dato implica más de una decena de delitos con este tipo de agravante al año en una provincia, que se encuentra entre las que menos incidentes de este tipo presenta, según los datos. De esa media se salva el último año, en el que menos delitos se han cometido de la serie histórica, con solo seis incidentes, cuando en el anterior dato, 2016, fueron diez. Hay que tener en cuenta que en España estos delitos han crecido al pasar de los 1.272 de 2016 a los 1.419 de 2017.
Esos seis delitos de odio en la provincia son dos relacionados con actos racistas, xenófobos e intolerantes en el deporte; dos delitos de amenazas, uno racista y otro con odio por ideología; una discriminación por motivos de orientación o identidad sexual; y un delito de lesiones con ideología tras la agresión. Estos delitos tienen tres víctimas, ya que por ejemplo los actos racistas en el deporte no tienen conocida. Además dos personas fueron juzgadas en el año 2017, esclareciéndose tres delitos.
El dato implica que en la provincia de Ciudad Real durante 2017 se produjeron 1,2 delitos de odio por cada 100.000 habitantes. Una de las tasas más bajas de España, donde la media son tres por cada 100.000 y de Castilla-La Mancha, ya que solo Albacete registra menor incidencia, un delito por cada 100.000 habitantes. Cuenca con diez hechos conocidos y una media de 5 delitos por cada 100.000 es la provincia donde más se producen.
En el medio centenar de delitos de estos cinco años de estadísticas los principales delitos cometidos son los actos racistas, xenófobos e intolerantes en el deporte junto a las amenazas, seguido de lesiones, que cuenta con siete incidentes en estos cinco años. Por colectivo hay 22 actos de tipo racista o xenófobo; 18 contra colectivos de personas con discapacidad; seis por ideología; cinco por orientación sexual; y uno por creencias religiosas.
 

Temporalidad y un plan. Detrás de muchas de las denuncias por delitos de odio existen entidades que apoyan a las víctimas y les asesoran sobre sus derechos. Una de ellas es Cepaim, cuya responsable del servicio a nivel estatal, Sandra Delgado, recordaba que el servicio de asesoramiento a víctimas se encuentra repartidas entre organizaciones que apoyan a las diferentes víctimas. Detrás de este servicio está Accem, Cruz Roja, CEAR, MPDL o Secretaria Gitano, que lidera la iniciativa. Todos trabajan «con el mismo protocolo de intervención» que implica «una de investigación» para esclarecer los hechos ocurridos y contactar con «el presunto agente discriminador». Se trata de una labor en la que existe «mucha labor de sensibilización» en el que hay que diferenciar la actuación ante los delitos y las denuncias.
La encargada de Cepaim recordó que quienes acuden a este servicio son personas de índole muy diversa y que existen afectados que «no identifican una conducta como discriminatoria» debido a que se trata de una conducta discriminatoria en la que no se siente como víctima. Por ejemplo apuntó a situaciones como la no contratación o a la hora de acceder a una vivienda. Se trata de hechos para los que el Gobierno ha empezado a actuar con el primer plan de acción contra los delitos de odio tras el aumento de las últimas estadísticas.