La parálisis deprecia en 5 millones los terrenos del PAU V

I. Ballestero
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La Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes) eleva a 5,5 millones de euros el coste inicial de las parcelas y a poco más de 383.000 euros los ingresos que se derivarían de su venta

La parálisis deprecia en 5 millones los terrenos del PAU V - Foto: Rueda Villaverde

El frenazo al desarrollo urbanístico que supuso para muchas ciudades la llegada de la recesión económica tiene un precio, y en el caso de Puertollano ese precio supera los cinco millones de euros. Eso, al menos, en una de las zonas hacia las que el primigenio Plan de Ordenación Municipal orientaba la extensión de la ciudad minera, en la salida hacia Almodóvar del Campo, donde se encuentran los terrenos del llamado PAU V que promovió en su día la Entidad Pública Empresarial de Suelo (Sepes). Es precisamente el último informe de esta entidad la que pone precio a la parálisis en el desarrollo de esos terrenos, que en su día costaron 5,5 millones de euros y que ahora, en la situación actual de mercado, apenas se venderían por 383.000. Es decir, que el congelador de la crisis económica ha depreciado en más de cinco millones de euros unos terrenos que aquel POM promovido a finales de la primera década de este siglo situaba en el eje estratégico para el desarrollo de la ciudad industrial. La parálisis urbanística tiene un precio. En muchas ocasiones es difícil de calcular, pero en el caso de la Entidad Pública Empresarial de Suelo y de sus apuestas en el territorio ciudadrealeño sí que se han contabilizado, y se han recogido en un informe del Tribunal de Cuentas para la fiscalización del funcionamiento de este tipo de entidades públicas, al que ha tenido acceso este diario. Las herramientas para calcular el deterioro de las inversiones realizadas en su día o del patrimonio adquirido para el desarrollo de proyectos son diversas, pero giran en torno a la salud del mercado inmobiliario: cuánto valían esos terrenos cuando se adquirieron, el coste de las expropiaciones si tuvieron que llevarse a cabo y el valor de mercado que alcanzarían en la actualidad. Del punto de partida al presente hay una distancia de cinco millones de euros. El PAU V era una de las zonas hacia las que apuntaba la expansión de la ciudad en el POM que empezó a proyectarse en los primeros años del presente siglo. En ese espacio, la salida hacia Almodóvar del Campo, el documento original proyectaba más de 11.500 hectáreas de suelo urbanizable para la construcción de 609 viviendas con una densidad de 53 viviendas por hectárea. Era una de las cuatro zonas hacia las que quería crecer la ciudad industrial, atrapada por su particular orografía, dentro de las buenas expectativas que suponían la llegada de proyectos ligados al impulso de las energías renovables. Esos terrenos, el PAU V, figuran en los documentos de Sepes con una valoración inicial de 5,5 millones de euros en una proyección envidiable: era el futuro residencial del crecimiento de la ciudad. Luego llegó la crisis. No sólo en el mercado inmobiliario, también con el cambio de legislación que el Gobierno del Partido Popular hizo en materia de energías renovables y que marcó el inicio del declive de estas apuestas empresariales en la localidad industrial. La construcción frenó en seco y lo hizo también el sector en el que la ciudad de la energía había depositado su futuro, y la recesión económica golpeó a Puertollano con más saña si cabe que a otras ciudades de la región. A esa recesión se sumó una caída poblacional de manera progresiva que ha hecho que Puertollano baje de la frontera de los 50.000 habitantes en el último censo, reduciendo incluso su representación en la Corporación municipal de 25 a 21 concejales en las pasadas elecciones, y que mantiene en el cajón el desarrollo urbanístico de la ciudad, pese a que el Plan de Ordenación Municipal ha seguido atravesando trámites para su puesta en marcha. En medio de esa incertidumbre aún no resuelta, los terrenos, según la estimación de la Entidad Pública Empresarial de Suelo, valen ahora 383.260 euros, por lo que han sufrido un deterioro en los últimos años de 5.116.740 euros, que es hoy por hoy una parte de la inversión en aquella apuesta por el desarrollo urbanístico que, de mantenerse las condiciones actuales de mercado, no se recuperará.