200.000 deseos

Ana Pobes
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200.000 deseos - Foto: Tomás Fernández de Moya

Casi 400 componentes de una veintena de peñas no cesan de lanzar cohetes durante la procesión en honor a la Virgen de la Paz, una fiesta que busca la declaración de Interés Turístico Nacional

Valencia no entiende sus fallas sin petardos ni Villarta de San Juan Las Paces sin cohetes. Se trata de su peculiar forma de demostrar su pasión incondicional por su patrona, la Virgen de la Paz. Es el día grande y toda la localidad está en la calle para vivir una fiesta que es de Interés Turístico Regional desde hace 25 años y que ya ha iniciado los trámites para lograr el rango de nacional.
Son las 11.30 horas y la gente se empieza a concentrar en los alrededores de la Iglesia de San Juan. Dentro hace ya un rato que celebra la eucaristía el nuevo párroco de la localidad, Vicente Fernández-Espartero González-Mohíno, quien acompañado por sacerdotes de la comarca, anima a todos los presentes «a hacer de Villarta un pueblo conocido no sólo por estas fiestas sino también por ser un ejemplo de convivencia y paz». Mientras estas palabras retumban en los corazones de las decenas de personas que se congregan en cada rincón de la parroquia, fuera los integrantes de una veintena de peñas empiezan a juntarse. Monos azules, blancos, amarillos, naranjas, verdes.... y casi 400 integrantes que no cesan de lanzar al cielo los cohetes cargados con los deseos y agradecimientos de todos los villarteros. Las manillas del reloj marcan las doce y media de la mañana y la Virgen sale del templo bajo los acordes del himno de España y entre los efusivos aplausos y vítores. Es el momento más emotivo, no solo para los villarteros sino también para los forasteros, quienes contemplan una fiesta que se viene celebrando desde 1575 como así lo atestigua el primer documento histórico en el que se hace alusión a la festividad.
 Cada cohete es una señal de agradecimiento a la Virgen, un deseo, una emoción y recuerdo a los que ya no están. Un sentimiento que conocen a la perfección los villarteros, quienes elevan sus deseos al cielo con cada uno de los más de 200.000 cohetes lanzados durante un recorrido de aproximadamente un kilómetro y que dura unas cinco horas, hasta llegar a la iglesia Vieja, donde la Virgen contempla desde la distancia la ‘Operación 2000’: la suelta de otros 2.000 cohetes que anuncian el regreso de la patrona de nuevo a San Juan.
Una fiesta que no deja indiferente a nadie y que, un año más, se ha celebrado sin incidentes de especial relevancia. Momentos antes del comienzo de la procesión, marcada por el ruido de los cohetes y la pólvora, la alcaldesa de la localidad, Felicia Bascuñana, desea a los vecinos de la localidad y a quienes llegan a Villarta de San Juan que disfruten de estas fiestas con alegría y prudencia y que se cumplan cada uno de los deseos que han acompañado a los cohetes lanzados por particulares y por los miembros de las peñas. Entre ellos, se encuentra Luis Ángel Muñoz, de la peña Nuestra Patrona y villartero «de toda la vida» que con «alegría y entusiasmo» se prepara para lanzar los cohetes y pedir a la Virgen que «todo el mundo disfrute de este día».
La jornada festiva ha finalizado con la tradicional puja de brazos de la Virgen, en la que los villarteros muestran su interés por portar a la patrona en su entrada a la Iglesia. Pero el programa de fiestas continuará hasta el próximo domingo.
 

200.000 deseos Tomás Fernández de Moya
200.000 deseos - Foto: Tomás Fernández de Moya
200.000 deseos Tomás Fernández de Moya
200.000 deseos - Foto: Tomás Fernández de Moya