Alerta al Gasset-Abraham y aviso en el Vicario

Manoli Lillo
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La Mancomunidad de Gasset afirma que el abastecimiento está garantizado para «año y medio», aunque la CHG avisa de que el riego en el Vicario se podría agotar en agosto

Riego de una explotación de maíz - Foto: Rueda Villaverde

La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) ha publicado esta semana el Informe e Indicadores de Sequía y Escasez, que contempla dos novedades significativas: que el sistema de Gasset-Torre de Abraham «ha entrado en el escenario de alerta» y que los regantes del Vicario habrían consumido ya más de la mitad de la dotación asignada para el riego y, de seguir dicho ritmo, agotarían dicho ‘grifo’ de recursos «a primeros de agosto».
Por lo que respecta al sistema Gasset-Torre de Abraham, el organismo de la cuenca eleva el nivel de la sequía que le afecta y pasa de la prealerta a la alerta en dicho conjunto de embalses, principalmente motivado por el descenso experimentado en Torre de Abraham, ya que mientras el Gasset ha bajado en medio hectómetro cúbico en una semana (de 18,7 a 18,2 hectómetros), el de Torre de Abraham ha aminorado sus reservas en siete días hasta en tres hectómetros cúbicos (de los 38,2 a los 35,2 hectómetros cúbicos). Se trata de una cantidad importante de recursos hídricos teniendo en cuenta que, por ejemplo, toda la Mancomunidad del Gasset, que abastece a la capital y su entorno, unos 100.000 habitantes en total, consume del orden de 7,5 hectómetros cúbicos en todo un año.
Para el seguimiento de la sequía y para decretar los distintos niveles de situación se tiene en cuenta el volumen de agua que almacenan los embalses de la cuenca, que se emplea para distintos usos, si bien es el uso agrícola el que tiene un peso preponderante.
Con respecto al Vicario, la CHG señala en su informe de seguimiento de la sequía que, «a fecha 1 de julio, la Comunidad de Regantes de Vicario llevaba consumidos el 67,50 por ciento del cupo establecido al inicio de la campaña de riego», por lo que indica que, «si sigue consumiendo al ritmo actual, a primeros de agosto habrá agotado el recurso disponible para esta campaña».
En concreto, la CHG autorizó al Vicario 4,8 hectómetros cúbicos para riego para esta campaña, frente a los 7 de la anterior. Esta presa almacena ahora unos 9 hectómetros cúbicos y ha pasado a situación de Emergencia. Por su parte, el presidente de la Comunidad de Regantes del Vicario, Narciso Ruiz, aseguró que ese dato del consumo para riego señalado por la CHG «no es correcto» y que podría haber habido «algún error». Aseguró que toda el agua que utilizan es bombeada y se puede determinar por el consumo eléctrico utilizado, de manera que el martes tienen previsto mantener una reunión con representantes de la CHG para estudiar esta situación.
Los cultivos que se siembran en esta zona son hortícolas, pero también alfalfa o maíz, un gran consumidor de agua. «Plantamos los cultivos por la rentabilidad de lo que podemos vivir», indicó Ruiz señalando después el destino a la ganadería que tiene después la alfalfa o el maíz.
Por su parte, la presidenta de la Comunidad de Regantes del Torre de Abraham, María del Mar Rodríguez, indicó que el mencionado descenso de tres hectómetros cúbicos en una semana en dicha presa no sólo se debe al agua que se destina al riego (que no pudo concretar al estar de vacaciones la empresa que les suministra esos datos cada quince días) sino también al abastecimiento de los municipios del entorno de este embalse y al agua que se está desembalsando al Bullaque, aseveró.
Para esta campaña, la CHG autorizó a dicha comunidad de regantes el uso para riego de 28 hectómetros cúbicos, tres menos que en la campaña anterior y Rodríguez estima que a esta fecha han podido gastar «unos 14 ó 15 hectómetros cúbicos». Comentó que este año hay cultivos que están «muy tempranos» y que por eso «para últimos de julio» se reducirá considerablemente el uso para regadío. Para Rodríguez, la situación es «preocupante», ya que la sequía puede hacer que los pueblos del entorno se queden «desiertos» y subrayó que la agricultura es el medio de vida de «más de mil familias» de la zona.
Entre los cultivos que se siembra en el entorno de Torre de Abraham también se encuentra el maíz y de ahí que se haya apuntado en diversas ocasiones a la necesaria reconversión a otros cultivos, máxime en una tierra seca como La Mancha y con la amenaza de que, con el cambio climático, los ciclos de sequía cada vez sean más frecuentes y extremos. «Hay también mucho olivar ya de intensivo, pistacho, almendro, guisante o cebolla», dijo en relación a la diversificación de cultivos que van haciendo los agricultores como alternativa al maíz, que posteriormente se distribuye para el consumo de la ganadería.
abastecimiento garantizado. A pesar de la situación de alerta decretada por la CHG el abastecimiento está «garantizado» en la Mancomunidad del Gasset «como mínimo para año y medio en el caso de que no se recuperase nada el embalse». Esta Mancomunidad, que agrega a la capital y a los municipios de su entorno, viene haciendo las tareas y de ahí que haya adoptado medidas previas que le han permitido reducir el consumo casi un 18%, por encima del 10% de recorte que implica la situación de alerta decretada, y de ahí que no sea necesario adoptar nuevas medidas de restricción, explicaron a este diario fuentes de dicho organismo.
Además, la Mancomunidad ya está «preparada» para afrontar la situación de sequía, con un constante seguimiento de la evolución del consumo y control del agua que se utiliza. En concreto, la Mancomunidad está gastando a la semana 170.000 metros cúbicos para abastecimiento a la población al haber optimizado el rendimiento de la red, reducido al máximo las fugas o mejorando el sistema de distribución con las válvulas reguladoras de presión o la renovación de tuberías que se ha llevado a cabo en municipios como la capital. Además, subrayaron el uso de agua no potable para los baldeos de calles o riego de jardines y parques, que también se minimizan. «Ningún alarmismo por nuestra parte porque tenemos la situación controlada», indicaron desde la Mancomunidad que, no obstante, destacaron la necesidad de hacer un uso responsable del recurso y de la posibilidad de que la situación se complique si continúa la sequía.
De hecho, detallaron que si el Gasset se sitúa en 14 hectómetros cúbicos (actualmente tiene unos 18), se activa el trasvase desde Torre de Abraham (que está por debajo del 20% de su capacidad) y que por debajo de 8 hectómetros en el Gasset habría que activar los pozos de sequía, que están «preparados» y con continuas revisiones para garantizar su mantenimiento. En ese caso, sería necesario poner en marcha otras restricciones al uso del agua, aunque actualmente no se contemplan al tener garantizadas las reservas.