El último largo

Eduardo Gómez
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Héctor Monteagudo, actual recordman de los 50 metros braza, se despide de la natación

Héctor Monteagudo posa en 2013 con las medallas logradas hasta ese momento. - Foto: / Pablo Lorente.

«La natación me ha hecho disfrutar, pero ahora me frustraba. El cuerpo ya no respondía igual y lo mejor era dejarlo». Con esta reflexión argumenta Héctor Monteagudo la decisión de retirarse de la natación. El ciudadrealeño es uno de los mejores bracistas de la historia, de hecho, aún conserva el récord nacional de los 50 metros braza (27.78), conseguido en Las Palmas de Gran Canaria en 2009. Llegó a nadar más rápido, pero fue con los ya prohibidos bañadores de poliuretano. En su palmarés quedan medallas de oro en cinco Campeonatos de España Open (cuatro en 50 braza y una en 100 braza), en tres Nacionales de invierno y en dos de verano, estas cinco últimas en 50 braza.
Durante casi una década ha sido uno de los dominadores de la braza española, pero como todo en el deporte, su carrera ha llegado al final. «Siento que me he quitado un peso de encima», resume. Y es que, paradojas del deporte, cuando más pudo entrenar y en mejores condiciones, dedicándose en cuerpo y alma en las instalaciones del CN Terrassa, es cuando no cumplió con las expectativas que se había marcado. «Me entrenaba una barbaridad, llegaba en una gran forma a los campeonatos y luego no conseguía resultados. Lograba tiempos de cuando tenía 17 años y eso no puede ser», admite.
Todo lo contrario que en sus inicios en este deporte. Agustín Artiles, uno de los mejores técnicos españoles y por entonces en las filas del CN Ciudad Real, no tardó en detectar que estaba ante un gran talento, un diamante por pulir al que había que convencer de sus tremendas posibilidades. «Me lo tomaba como un hobby, estaba con mi familia y disfrutaba. No tenía ninguna presión. Ahora lo pienso y me pregunto, ¿cómo pude conseguir esos resultados en las condiciones en las que trabajábamos? Con ‘Champi’ fue insuperable y mis inicios en el Moscardó también fueron muy buenos», recuerda con cierta nostalgia.
Así, fueron llegando medallas en Campeonatos de España de categorías inferiores hasta su auténtica explosión en 2009, con su récord de España, sus títulos nacionales absolutos y su participación en el Europeo de piscina corta en Estambul (Turquía), donde llegó a parar el crono en 26.71 con bañador de poliuretano, aunque eso no le valió para alcanzar la final.
A sus 26 años se está preparando en Madrid las oposiciones a Policía Nacional, aunque en su hoja de servicios dejó un último éxito, el oro en la Copa de Clubes de División de Honor con el Terrassa.