El Banco de España aboga por retrasar la jubilación

SPC
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Hernández de Cos recomienda aumentar el tiempo real de cotización exigido para recibir una pensión y advierte de la inviabilidad del sistema ante prejubilaciones como las del Santander

El Banco de España aboga por retrasar la jubilación

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, se mostró ayer partidario de aumentar la edad efectiva de jubilación en España, ya que si se aprueban incrementos en esta partida, pero no se trasladan a la cotización real, no se está logrando «en absoluto» el objetivo de viabilidad pretendido. 
Así lo señaló tras ser preguntado sobre la valoración del acuerdo sobre el expediente de regulación de empleo (ERE) del Santander suscrito entre el Banco y los sindicatos, que contempla prejubilaciones desde los 55 años. 
Para Hernández de Cos, «una de las posibilidades para afrontar el reto demográfico y las implicaciones que tiene para el sistema de pensiones sería seguir aumentando la edad de jubilación», pero no tanto la legal, como la efectiva. 
Además, indicó que estas prejubilaciones se están produciendo no solo en la banca sino también en otros sectores mediante retiros anticipados y eso probablemente tenga que ver, según apuntó, «con que los niveles de productividad en relación con los salarios no son los más adecuados». 
 En otro contexto, el gobernador declaró que si el impacto de la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 900 euros finalmente es menor de lo que se esperaba, «el Banco de España lo publicará con total transparencia». 
No obstante, dejó claro que todavía no se dan las condiciones para decir si verdaderamente ha tenido un efecto, o no, en el empleo la subida del salario mínimo. 
«Nosotros nos hemos comprometido a volver a hacer unos análisis cuando tengamos unos datos que consideremos que nos permiten hacer esta evaluación», remarcó, tras afirmar que será el año que viene, en verano de 2020, cuando estas conclusiones estarán disponibles y cuando los economistas de la institución hagan su análisis. 
En esta línea, se comprometió a que si los efectos han sido más reducidos de lo que el Banco de España ha estimado, se publicarán «con absoluta transparencia». No obstante, insistió en que a día de hoy, «no es posible decir con suficiente grado de rigurosidad cuál está siendo el efecto». 
Bajo su punto de vista, «es absolutamente normal que haya discrepancia en la valoración de las políticas económicas, porque ha sucedido siempre y sucederá con total seguridad» y explicó que el último análisis sobre las consecuencias del incremento del 22% del SMI, publicado en febrero, ponía de manifiesto que «los efectos habían sido reducidos, porque el conjunto de trabajadores afectados había sido limitado». 
«Llevo más de 20 años en el Banco de España y casi siempre han existido discrepancias en los análisis de cuestiones de valoración de la política económica de los distintos gobiernos y, de hecho, me parece que este es uno de los síntomas de independencia de la institución monetaria», apostilló. 
 

Previsiones. De Cos avisó también de que un potencial ajuste a la baja de los precios de la vivienda tendría un impacto negativo, «aunque de menor cuantía», en las entidades de depósito. 
No obstante, aseguró que los prestamos asociados a la actividad inmobiliaria no están aumentando en España y que las nuevas hipotecas dadas a los hogares se están concediendo con «prudencia». Además, señaló que una desaceleración cíclica, no asociada a un excesivo crecimiento previo del crédito, «también puede afectar a la rentabilidad y a los niveles de solvencia de las entidades financieras».