Miedo a ataques de mafiosos en las protestas de Hong Kong

EFE
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La peor crisis política vivida en décadas en Hong Kong continúa tras dos meses de protestas que han derivado hacia demandas más amplias sobre los mecanismos democráticos

Miedo a ataques de mafiosos en las protestas de Hong Kong - Foto: MIGEUL CANDELA

Una nueva jornada de protestas hoy en Hong Kong estuvo marcada por más enfrentamientos entre manifestantes y Policía, y por el miedo a un nuevo ataque de supuestos matones callejeros en la ciudad.
En el décimo fin de semana consecutivo de protestas, cientos de manifestantes hicieron caso omiso a la prohibición y se congregaron en el barrio obrero de Sham Shui Po, donde agentes antidisturbios les dispersaron con gas lacrimógeno cerca de las 17,00 hora local.
Asimismo, un número todavía indeterminado de manifestantes fueron detenidos; la Policía publicó hoy el número de arrestados en las protestas del sábado, que asciende a 16.
En la isla de Hong Kong, miles de personas acudieron al parque Victoria, el más grande de la ciudad, para un mitin antigubernamental, aunque al término de este algunos se dirigieron a la cercana zona de North Point, hogar de muchos inmigrantes de la provincia de Fujian, en el sureste de China.
Allí, la mayoría de las tiendas habían cerrado pasadas las 12,00 hora local debido a los rumores que circulaban sobre que supuestos miembros de bandas callejeras fujianesas estaban en la zona con el objetivo de atacar a los manifestantes.
El pasado día 5, en esa zona se registró una batalla campal en la que decenas de hombres armados con palos se enfrentaron a manifestantes, aunque se retiraron después de que éstos, muy superiores en número, no cediesen ante ellos.
En la principal calle del distrito, King’s Road, un numeroso grupo de nombres que hablaban cantonés con acento de la China continental se entremezclaba con periodistas y agentes de la Policía.
Algunos vestían camisetas rojas con la palabra “fujianés” en chino e insultos en el dialecto de esa provincia; otros portaban camisas azules, color relacionado con la Policía.
Estos hombres colgaron carteles con eslóganes como “Defendemos North Point, protegemos al pueblo chino” o “Los fujianeses nos alzamos para defender nuestro hogar”.
Finalmente, no hubo enfrentamientos entre estos supuestos miembros de las bandas fujianesas ya que no se encontraron con manifestantes vestidos de negro -color que han utilizado estas semanas-, aunque algunos periodistas denunciaron que habían sido atacados y que la Policía había mirado hacia otro lado.
Los antidisturbios cortaron la calle hacia las 19,00 hora local.
Aunque no hubo violencia, la Policía emitió varios comunicados durante la tarde en los que acusa a algunos manifestantes de lanzar cócteles molotov y de apuntar a los agentes con punteros láser.

 

Tensión de mafias

La tensión por un posible ataque de las mafias hizo recordar al registrado el 21 de julio, cuando supuestos miembros de las tríadas atacaron a manifestantes en el barrio periférico de Yuen Long, causando 45 heridos.
Aquella noche, la Policía no respondió pronto ni con suficientes efectivos a las llamadas de auxilio, lo que provocó una gran oleada de indignación con el cuerpo por parte de los activistas prodemocráticos, que denuncian que tan solo se detuvo a 12 hombres aquella noche y que la mayoría han sido liberados bajo fianza y sin cargos.
Esta misma tarde, en Taiwán, casi una veintena de colectivos taiwaneses organizaron una cadena humana en apoyo de los derechos y libertades de la sociedad hongkonesa y en contra de la represión policial y del Gobierno en Hong Kong.
Vestidos de negro y rojo, cerca de 300 personas escribieron y gritaron las palabras “Hong Kong Libre” sobre el césped del Parque Central de las Artes en Taipéi y se sumaron a las exigencias de los manifestantes hongkoneses.
La peor crisis política vivida en décadas en Hong Kong continúa tras dos meses de protestas que, pese a estar originalmente dirigidas contra un polémico proyecto de ley de extradición, han derivado hacia demandas más amplias sobre los mecanismos democráticos de la ciudad.
A pesar de que la líder del Gobierno local, Carrie Lam, dio por "muerto" el proyecto a principios de mes, los manifestantes no se dieron por satisfechos y han seguido inundando las calles de la ciudad.