Mucho más que un adiós

Eduardo Gómez
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Román Bravo disputará sus últimos partidos antes de regresar a su Argentina natal y espera poner un broche de oro con el ascenso

Román Bravo atiende a las instrucciones del entrenador - Foto: Rueda

Es el número 10 de la primera plantilla del Balonmano Alarcos, pero sus funciones van mucho más allá del trabajo que realiza dentro del 40x20. Así, es entrenador en las categorías inferiores del club, se encarga de las relaciones con los medios y muchos de los asuntos de logística de la entidad también pasan por sus manos. Su nombre es Román Bravo y apura sus últimos días en España antes de volver a su Argentina natal tras una etapa de 6 años. Por ello, su objetivo es poner un broche de oro a este periplo con el ascenso a la División de Honor Plata.
«Son días muy especiales para mí», admite Bravo, involucrado en esta Fase de Ascenso tanto como jugador como en la parte organizativa. Además, en su caso particular, «puede que esté siendo mi última semana como jugador de balonmano en activo, pues no tengo muy claro que en Argentina vuelva a jugar».
Llegó a España para disfrutar de la experiencia de jugar al balonmano y seis años más tarde está ante la posibilidad de regalar a una ciudad de extraordinaria tradición un ascenso en un pabellón como el Quijote Arena, escenario donde también trabajó, pero en esta ocasión como periodista, cubriendo la información del Balonmano Ciudad Real.
 

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