«Vamos a un estado policial en Brasil y a la militarización»

L.G.E.
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La secretaria de Organización de Podemos, María Díaz, también participó en una reunión en español-portugués entre García Molina y Pimenta. - Foto: Yolanda Lancha

El responsable del Partido de los Trabajadores en el Congreso brasileño alerta de las consecuencias de la liberalización de armas en un país con tanta mortalidad juvenil

A Paulo Pimenta le han pillado las primeras medidas anunciadas de Bolsonaro en España. «En pocos días son muchas medidas anunciadas que atentan los derechos y garantías individuales de la mayoría de la población», explicó esta mañana en Toledo el responsable del grupo parlamentario del Partido de los Trabajadores en el Congreso de Brasil. Habló al salir de la reunión que mantuvo con el vicepresidente segundo de la Junta, José García Molina. No ocultó ante los medios de comunicación españoles su preocupación por la deriva a un «estado policial y a la militarización de la sociedad».
Pimenta contestó desde Toledo a Bolsonaro, que plantea expulsar de la Administración a los funcionarios comunistas. «Es básicamente un discurso ideológico más que propiamente realidad», se quejó, «Brasil nunca vivió una experiencia comunista, es una falacia para dar consistencia a un discurso ideológico de búsqueda de un enemigo que justifique las medidas autoritarias». Cree que esta táctica de airear el fantasma del comunismo es «algo anacrónico, un discurso del siglo pasado» y le recuerda a la dialéctica de la Guerra Fría.  Además señala que es una fórmula de quitar el foco de las cuestiones principales para el país.
la liberalización de las armas. Otra de las medidas anunciadas por Bolsonaro que más preocupan al diputado Pimenta es la posibilidad de liberar la tenencia de armas  para los brasileños de más de 25 años. No se imagina las consecuencias que podría tener en un país en el que reconoce que hay un índice de mortalidad juvenil muy elevado por actos violentos.
Si a eso le junta la propuesta de instalar una base militar estadounidense en su país, en un «área estratégica» cercana al Ecuador o el aumento del control por parte del Ejército, Pimenta concluye que «Brasil está viviendo un momento político muy delicado».
El vicepresidente segundo del Gobierno regional, José García Molina, asentía ante las preocupaciones formuladas por el diputado brasileño. «Ese giro ultraconservador que limita derechos y conquistas sociales que han costado mucho tiempo, hace de la vida social algo muy complicado», lamentó, «o uno piensa como el pensamiento único o corre el riesgo de ser encarcelado».
García Molina señaló que este giro «reaccionario y autoritario» se está viendo en países de América y Europa, pero que en el caso de Brasil «ha tomado un tinte de política militarizada, policial, frente a derechos fundamentales de la ciudadanía, sociales, civiles y políticos, que se están viendo reducidos a su mínima expresión».  
El representante castellano-manchego reconoció lo que hizo el Partido de los Trabajadores por la integración en un país en el que el 50% de la riqueza está en manos de seis familias. «Cuando el Partido de los Trabajadores llegó al Gobierno , sus políticas de redistribución económica hicieron que la mayoría que había quedado excluida, se integrara», expuso. A la vez admitió que con la crisis muchos de esos programas se vinieran abajo.  Si García Molina valora del partido brasileño su compromiso en integración, Pimenta dice estar interesado en las iniciativas de participación popular de Podemos.

 

Quiere crear una Internacional de parlamentarios progresistas
El responsable del Partido de los Trabajadores en el Congreso de Brasil, Paulo Pimenta, quiere «crear una Internacional de parlamentarios en defensa de la democracia», ante «las ideas conservadoras y reaccionarias que se presentan con diferentes ropajes en el mundo». Por eso también su visita a España tiene en agenda reuniones en el Congreso de los Diputados y el Senado.
El vicepresidente segundo de la Junta, que es del partido Podemos, está convencido de que la formación morada puede jugar un papel importante en esta iniciativa. Asegura que la presencia de Podemos en España se ve de manera muy positiva en el extranjero. «Recibimos muchos mensajes de países de América y Europa que dicen que en España todavía hay esperanza, porque hay una fuerza que defiende los valores, principios, mecanismos de la democracia en un momento de giro autoritario complicado», expuso.