Bolaños dedica un monumento a los donantes de sangre

La Tribuna
-
Bolaños dedica un monumento a los donantes de sangre

Se trata de un monolito ubicado en la plaza del centro de salud y diseñado por Francisco Manuel Vargas que lleva por nombre 'Una gota solidaria'

El alcalde de Bolaños de Calatrava, Miguel Ángel Valverde, acompañado del presidente de la Asamblea de Donantes de Sangre de Bolaños, Ramón Sánchez-Montáñez, la presidenta de la Hermandad de Donantes de Sangre de Ciudad Real, Matilde Santillán, y de varios miembros de la Corporación municipal, inauguró oficialmente un monumento en homenaje a los donantes de sangre de la localidad. Se trata de un monolito ubicado en la plaza del centro de salud con el nombre de ‘Una gota solidaria’, cuyo diseño fue creado por Francisco Manuel Vargas. Valverde dijo que la inauguración de este nuevo monumento supone «un doble motivo para alegrarse». «Por un lado, se ha puesto en valor la solidaridad que hacen centenares de bolañegos para ayudar y salvar vidas; y por otra parte, es un gesto para reconocer la ingente labor de los bolañegos que nos hacen ser uno de los municipios en los que mayor número de donaciones hay por persona en toda Castilla- La Mancha», enfatizó. Su ubicación, indicó el alcalde, no es casual. La plaza del centro de salud, situado en la calle del General Médico Santiago Coca, ha sido la escogida para ubicar este merecido homenaje en representación a todos los que donan sangre contribuyendo a una gran causa. Valverde agradeció públicamente al presidente de la Asamblea de Donantes de Sangre de Bolaños, a la presidenta de la Hermandad de Donantes de Sangre de Ciudad Real y a los técnicos municipales el interés mostrado para que la inauguración de este monumento fuera una realidad. Por su parte, Matilde Santillán agradeció al alcalde de Bolaños la predisposición en todo momento para reconocer a los donantes de sangre de Bolaños, «que lo hacen de manera altruista y a cambio de nada, solo por solidaridad». Finalmente, el diseñador del monolito, Francisco Manuel Vargas, describió el diseño del monumento, un monolito en el que se representa la aportación de sangre de los bolañegos a sus ciudadanos a través de una gota de sangre y unas manos.