El ascenso esquiva al Yugo Socuéllamos

Alejandro Villalobos
-

0 (7)
Mérida
0 (6)
Socuéllamos
Finalizado
El equipo blanquiazul cae ante el Mérida en la tanda de penaltis y ahora deberá superar dos eliminatorias para regresar a la Segunda B

Essomba, que falló su lanzamiento de penalti, pugna con Santi Villa por un balón. - Foto: Jero Morales (El Periódico de Extremadura)

El fútbol se ha empeñado en ser cruel con el Yugo Socuéllamos. Ayer volvió a cebarse con la entidad que preside Jordi López y tras 18 lanzamientos de penalti el equipo blanquiazul era condenado a la repesca ante un Mérida que festejó por todo lo alto su ascenso a Segunda B en el Estadio Romano. 
Si la pasada campaña apenas tres minutos y un penalti que no fue apartaron a los socuellaminos de volver a la categoría de bronce por la vía rápida, ayer fue una interminable tanda de penaltis la que le dejó sin saborear el éxito. Ahora toca levantarse y recuperar la moral para afrontar con garantías las dos próximas eliminatorias.
Ya el sorteo fue durísimo, enfrentando quizá a los dos mejores equipos de la categoría. Sólo uno podía subir por el camino corto y ése fue el Mérida, tras dos partidos que concluyeron con empates sin goles.
En el inicio del encuentro los dos conjuntos olvidaron los encorsetamientos tácticos y pusieron todas las cartas e intensidad en cada balón. 
El Mérida forzó algunos saques de esquina, defendidos sin excesivos apuros por los jugadores de Mario Simón. La primera gran ocasión llegó al cuarto de hora y tuvo como protagonista al local Joaqui Flores, que desnudó con su velocidad la línea de contención visitante, pero todo quedó en un córner. 
El equipo entrenado por Santi Amaro atosigaba a la zaga manchega, que mantuvo la intensidad y el orden. En el minuto 21 fue Cristo el que remató alto y, tras unos minutos de buen fútbol de los de Mario Simón, volvió a la carga el once romano. 
Kike Domínguez fue una pesadilla para el equipo emeritense y protagonizó buenas oportunidades, la mejor de todas en el minuto 35, con un remate que buscaba la escuadra de Javi Sánchez. Con el marcador inicial se llegó al intermedio.
Tras la reanudación, contemporizó un poco la escuadra de Mario Simón frente a un Mérida con ocho mil gargantas en su apoyo y un primer aviso de Santi Villa que se fue cerca alto (minuto 55). Debido a los problemas físicos de Zurdo el técnico visitante tuvo que ordenar el primer cambio, dando entrada a Juanma Acevedo. Unos minutos más tarde fue Megías el que tuvo que ser sustituido por Chupi, también con problemas físicos.
Ninguno de los dos equipos quería arriesgar y el horizonte olía a prórroga. Un mal mayúsculo debido al fortísimo calor que tenían que soportar en el Estadio Romano. En el minuto 84 la tuvo el Yugo Socuéllamos, en una acción de Chupi sobre Kike Domínguez y el remate del cacereño lo sacó de forma providencial Javi Sánchez.
Hasta el minuto 90 las acciones a balón parado pusieron la incertidumbre, pero la prórroga era ya irremediable.
En ese tiempo suplementario se jugó más bien poco, por unos incidentes de público que obligaron a parar el juego. Juanjo Chavalés probó fortuna en el minuto 94, mientras Essomba comenzaba también a acusar problemas físicos.
En el segundo tiempo de la prórroga la tuvo Kevin para los locales, mientras el Yugo Socuéllamos sufría la expulsión de Marc Sirera, lo que obligó a Mario Simón a cambiar sus planes. El elegido fue Jacinto para sustituir a Kike Domínguez. Con los jugadores de los dos equipos extenuados, los minutos se fueron consumando y un saque de banda de Carlos García atrapado por Javi Sánchez fue la última acción del choque.
El ascenso se iba a decidir en la tanda de penaltis y ahí el Mérida estuvo más acertado. El ascenso se hace de rogar.