Más de 80 mujeres cada día se realizan una mamografía

H. L.M.
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Más de 80 mujeres cada día se realizan una mamografía - Foto: David Pérez

El paso de la unidad móvil a los mamógrafos en una sede fija es el principal cambio de estos 25 años

En centros o en las unidades móviles que recorre la provincia se realizan 80 mamografías cada día aproximadamente según los datos aportados por la responsable de Salud Pública, Pilar Montalbán. Un equipo de dos radiólogos son los que miran cada imagen siguiendo un protocolo llamado Birads, por sus siglas en inglés (Breast Imaging Reporting and Data System). En este protocolo, cada imagen se sitúa en un rango del 1, mama normal al 5, maligno, para tomar una serie de decisiones. El 2 es benigno y el 3 es probablemente benigno, solo en el segundo caso existe un cambio en el programa, al pasar de la cita bianual a la cita anual o semestral a la mujer, para mejorar el control. En el 4, probablemente maligno, y 5 se remiten al hospital a la mujer, algo que ocurre en menos del 1% de quienes acuden, para realizar nuevas pruebas. «Derivar a una paciente provoca estrés, ansiedad o miedo» por lo que la intención es que estas derivaciones al hospital se produzcan solo cuando sean necesarias. Estas valoraciones se realizan en apenas unos días tras la prueba.
En el imaginario colectivo de quienes superan los 30 años, aproximadamente, se encuentra que el programa de detección precoz de cáncer de mama se desarrolla en un autobús. Esto es así quizás porque se acompañó a las madres, porque se acudió a la primera o porque hubo tal necesidad de explicar el programa que aún se recuerda aquellos ‘mamabús’ aparcados frente a algunos centros de salud de la provincia de Ciudad Real. «El autobús no existe ya pero es verdad que pervive todavía y hay, incluso mujeres que te llaman y dicen que quiero apuntarme», explica Montalbán, cuando se le recuerdan los cambios ocurridos en el cuarto de siglo del programa de cribado. «Al principio, en el año, 1993 se organizó con unidades móviles que llevaban dentro un mamógrafo a todas las localidades de la Comunidad Autónoma», recuerda para argumentar que «fue una manera de acercar el servicio a las mujeres y hacerlo más accesible para facilitar la participación porque era difícil de conseguir en los primeros años».
En este sentido, Montalbán apunta a que en el programa de cribado se han tenido que romper «miedos ancestrales de las mujeres» que consideraban que no era necesario realizarse la mamografía porque estaban bien.
A partir del año 2007 se empezaron a crear las unidades fijas de mamografía. En el caso de Ciudad Real existen varias distribuidas por el territorio, como en la capital, Alcázar de San Juan, Puertollano, y alguna otra zona más dependiendo de la organización del programa.  «Son centros radiológicos donde se cita a la mujer», por ejemplo en Ciudad Real capital es Quirón Salud desde hace años, debido a que se adjudica dentro de un concurso público de la Consejería. Para llegar a estos centros se sigue usando un autobús, un minibús, que sirve de «apoyo de transporte para llevar y traer a las mujeres a sus respectivos pueblos». Además, la unidad móvil no ha desaparecido y hay dos comarcas en la provincia donde siguen acudiendo las mujeres como la zona de Almadén y la del Campo de Montiel. «En 2019 se utilizará en Villanueva de los Infantes, Albaladejo, Torre de Juan Abad, Villahermosa o Santa Cruz de Mudela». Esto es así bien por la distancia que separa la población del centro más cercano o por la importancia, en cuanto a población femenina del municipio. «Las unidades móviles estuvieron bien en un primer momento pero se trabaja mejor y se atiende mejor a las mujeres en unidades de diagnóstico, con sala de consulta, sala de espera…», recuerda Montalbán.
«La calidad del servicio es la misma y los radiógrafos y los radiólogos son los mismos, solo que se acerca el servicio», recordó Montalbán, como balance de ese cambio, el único ocurrido en este programa desde su creación hace 25 años en la Comunidad Autónoma.