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José Manuel Patón

LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Las falacias de los radicales

07/07/2021

La izquierda es absolutamente imprescindible, y los Sindicatos, si no fuera porque no representan a casi ningún trabajador al haberse alineado con la izquierda radical y no con los trabajadores, también. El PC francés era tan moderado que cuando gobernaba Léon Blum en nombre del Frente Popular Francés prohibió el comunismo español, porque los consideraba radicales y revolucionarios, y la diferencia entre los revolucionarios y los partidos no revolucionarios es que los primeros querían imponer sus consignas por las armas, es decir, matando a los opositores, y los no revolucionarios querían imponer las reformas a través del Parlamento sin causar víctimas.
No obstante, media Europa quedó en manos del comunismo después de la Segunda Guerra Mundial, y entre los muertos rusos y los europeos por los comunistas, los Gulag, los campos de concentración, y las hambrunas que provocaron, el resto de los europeos se alejaron más y más del comunismo radical. Así surgieron los partidos comunistas italianos y franceses, que tan civilizados eran, que rechazaban a sus ‘camaradas’ de la Europa del Este, hasta que llegó la perestroika con Gorbachov, Yelsin, etc., que no solo enterraron el comunismo en Rusia, sino que mandaron a la cárcel a los que por exceso habían cometido asesinatos en nombre de dicha ideología. Algunos países incluso mataron a sus líderes comunistas como CeauÇescu en Rumanía al que cazaron como hicieron los aliados con Mussolini. Los cazaron y los ajusticiaron en el acto, a CeauÇescu por sus excesos, y a Mussolini por los suyos. Y es que el fascismo se da la mano, porque tan fascistas eran los nazis, -el partido se llamaba Nacional Socialista-, como los comunistas, porque todos se anunciaban como los ‘libertadores’, los defensores de la paz, del bienestar social y de la clase trabajadora, y todos eran precisamente lo contrario.
Ahora por la televisión oficial se intenta una especie de adoctrinamiento radical de izquierdas, incluso separatista, metiendo incluso de tertulianos a Joan Tardá o Rufián, lo que no ocurre en la televisión catalana a la recíproca. Como Sánchez necesita el apoyo de la izquierda radical y los separatistas, pues los mete ahí, a hacer fuerza. Nos estamos haciendo el haraquiri.
Ayer no hacían más que decir que había que subir el salario mínimo interprofesional, los sueldos de los médicos y de los funcionarios, las jubilaciones y el escudo social, y cuando le preguntaban de dónde iba a salir el dinero, ya que España está súper endeudada, interrumpían al interlocutor. Podrían irse ellos a la p… calle y a todos los políticos que nos sobran, que quiten de una vez los coches oficiales, y que se rebajen los sueldos, y veremos cómo hay dinero de sobra para pagar las deudas, subir las pensiones y aumentar los salarios de los funcionarios, pero hacer demagogia es lo que siempre ha hecho la izquierda radical que ha arruinado a todos los países donde ha tenido mando.